MATÍAS VIAL: “Es lindo pertenecer a la única Selección que ha sido campeona afuera”

Una vez más la CASA DEL DEPORTE de Viña del Mar tuvo el privilegio de entrevistar a un campeón mundial absoluto, adulto, no Sub 17 o 20. Y chileno. A un campeón del mundo, escasos en nuestra nación, que alcanzó la gloria fuera de nuestras fronteras junto con otros tres deportistas de relieve planetario.

Deportista que tiene mucho que entregar aún, si ni siquiera llega a los seis lustros de vida. La Casa del Deporte viñamarina, con su fotógrafo y este redactor, viajó a  Santiago, a la comuna de Vitacura, donde, en el Club de Polo y Equitación San Cristóbal, supo de los logros inéditos de Matías Vial Pérez (25), joven polero que en el VIII Mundial de Bajo Hándicap de México 2008, se coronó como el mejor de los cinco continentes, además de goleador y máxima figura del torneo. Sentados en una pequeña gradería de madera, que contrastaba con la majestuosa, soberbia e imponente cancha de 300 metros, Matías, muchacho calmo y llano, expresó a la entidad de la Ciudad del Deporte – desde las 18.40 horas del último domingo de septiembre – sus vivencias privadas y deportivas sobre un fina sangre. Comienza a oscurecer en Lo Curro, Vitacura, y arranca el diálogo Matías Vial Pérez – Casa del Deporte de la Municipalidad de Viña del Mar.

– ¿Cuándo y dónde naciste, Matías?
– El 3 de abril de 1985, en Osorno… Nací en la Clínica Alemana, en la de Osorno obviamente.

– Tus padres, ¿quiénes son…tienes hermanos?
– Soledad Pérez Barrios es mi madre y Alejandro Vial Lira, mi papá… Y hermanos, tengo tres: Alejandro (27 años), Catalina (22) y Andrés (13). Mi mamá es osornina y mi papá de acá, de Santiago.

– Después hablaremos de tu padre y hermano mayor… ¿Dónde estudiaste?
– Me vine a Santiago y estudié en el Colegio Maitenes de Melipilla… Bueno, tú sabes, Melipilla está a unos 50, 60 kilómetros de acá, hacia la costa. Y después, en la Universidad Andrés Bello, estudié ingeniería comercial.

– Estás viviendo en Estados Unidos. ¿Estudias, trabajas allá?
– Sí, vivo en Virginia, en Upperville… Estoy cuatro meses allá y el resto acá en Chile. Me dedico a jugar, mi equipo es el Virginia International Polo Club. Llegué ayer, cuando tú me llamaste… Y acá jugo por el Club San Cristóbal.

– Tus principales alegrías y éxitos deportivos, ¿cuáles han sido?
– El Mundial del 2008 en México, y gané los tres campeonatos más importantes de Chile… El Abierto que se juega acá, en nuestro club; el Abierto de Chile y el Hándicap Nacional. Ojalá dé más campeonatos a mi país.

– ¿A qué llaman hándicap, Matías?

– El hándicap es la nota que le dan al equipo por el rendimiento de cada jugador… Una comisión de jueces pondera, pone nota al equipo. A la gente le cuesta entender, pero es la sumatoria de notas del equipo en general. Un par de veces al año, esa comisión de árbitros evalúa y pone las calificaciones; éstas son de 1 a 10 y el máximo de hándicap es de 40 por equipo, por cuarteto. Es coma una suerte de ranking.

– El polo no es masivo, ¿cómo es, cómo se juega, de qué juegas tú…?

– Se juegan cuatro tiempos, o seis, de siete minutos y medio cada uno… La cancha es de 300 por 180 metros y los dos arcos son de mimbre con una altura infinita, sin horizontal. Claro, como los arcos de rugby. Yo juego atrás, somos cuatro por equipo… El delantero es el 1, el 2 marca, “hace el trabajo sucio”, el 3 es como el 10 en el fútbol, es el armador, y el 4 juega de defensa. Yo soy 4, pero también juego de 3 y de 2.

– ¿Cuántos cambios se pueden realizar, cuántos árbitros dirigen?
– Los cambios sólo se hacen si es que se lesiona un jugador y dirigen tres árbitros, dos que están dentro de la cancha a caballo y otro que ve el partido desde afuera.

– ¿Qué más…?  Por ejemplo, ¿cómo le dicen a la culminación, a la incidencia superior de todo deporte, el gol? ¿Qué es “chucker”?
– Gol… Gol simplemente y chucker se le llama a los tiempos, que, te decía, son cuatro de siete minutos y medio cada uno.

México 2008 y Copa Coronación

– El sábado 3 de mayo de 2008, en los Campos de Marte de Ciudad de México, sellaron el único título mundial de un deporte colectivo fuera de nuestros límites. ¿Te acuerdas bien de la campaña, Matías?
– Sí, claro… Ganamos a España 6 – 5, a Canadá 8 – 6 y a Nueva Zelanda 14 – 5… Después, en la semifinal, vencimos 10 – 9 a México y en la final 11 – 9 a Brasil. Es lindo pertenecer a la única Selección que ha sido campeona afuera.

– Muy importante porque Brasil defendía su corona y además era tricampeón. ¿Quiénes integraron el equipo histórico y quién lo dirigió?
– Con Romano Vercellino, Recaredo Ossa y mi hermano Alejandro conformamos el equipo… Y el entrenador fue mi padre (Alejandro Vial Lira).

– Fuiste campeón, máximo anotador y el jugador de mayor valía. ¿Con tu caballo todo esto?
– No, no pudimos llevar los nuestros. En México nos prestaron caballos… ¿Que cuántos tengo? Tengo unos ocho y mi favorito se llama “Paul”.

– ¿Cuántos mundiales has jugado?
– Dos… El 2004 estuve en el de Francia, en Chantilly, a una hora de París. Jugué tres partidos. Y el de México (N del R.: nuestro país ha competido en cuatro justas mundiales adultas, Alemania 1989, Chile 1992 y en las dos recién citadas).

– Cuando se preparaban para el compromiso en Francia, Chile disputó la clásica Copa Coronación en Inglaterra, el 25 de julio de 2004.
– Fue muy importante para nuestro polo, mis compañeros le ganaron a Inglaterra 10 – 8… Fue en Surrey, cerca de Londres, en el Guards Polo Club. Jugaron Gabriel y José Donoso, mi hermano (Alejandro) y Jaime García-Huidobro.
– El trofeo lo entregó la Reina Isabel II, Soberana del Reino Unido, junto al Duque Michael de Kent, el mismo que otorga la copa de Wimbledon, el Grand Slam de tenis. ¿Fue así?
– Sí, es un honor para el polo nacional… La Copa Coronación tiene mucha tradición, es muy antigua, y siempre la presencian la reina, el duque, el Príncipe Carlos con sus hijos… Alejando (Vial Pérez) fue quien la recibió, como capitán.

– Y el domingo 29 de julio de 2007, la alzaron una vez más. Estamos en presencia, chilenos deportistas, de una disciplina que sí ha dado prestigio y nombradía a nuestro país.

Nuestra Selección ganó 9 – 8 a Inglaterra, país que todos los años la juega contra un seleccionado diferente… Se jugó en el Windsor Park de Londres; fue muy emocionante porque homenajearon a Gabriel Donoso, quien murió el 2006 en Buenos Aires. Sufrió un accidente Gabriel, se cayó de su caballo mientras entrenaba… Ese año jugaron José Donoso, hermano de Gabriel, José y Martín Zegers, Jaime García-Huidobro y Antonio Iturrate. El Príncipe de Kent entregó la copa a José (Donoso), el capitán.

– ¿Es Gabriel Donoso Rosselot el mejor exponente de la historia del polo nacional? Él falleció, recordemos, el 11 de noviembre de 2006 en Buenos Aires, apenas con 46 años.
– Sí, fue el mejor… Ganó muchos campeonatos, en Chile y en otros países. Era respetado y reconocido en muchas partes, incluso fue amigo del Príncipe Carlos y de sus hijos Guillermo y Harry, amantes del polo.

Polo y algo más

– Matías, ¿Cuáles son los países más poderosos en tu actividad?
– Argentina, lejos… Después, Brasil, Inglaterra, Chile y Estados Unidos.

– ¿Dónde juega tu hermano Alejandro?
– Él también está jugando en Virginia, en el mismo club que juego yo… Tenemos la fortuna de vivir del polo, de lo que más nos gusta. Te decía que Estados Unidos está dentro de las potencias.

Para ti, ¿quién es el mejor deportista chileno de todas las épocas?

…El ‘Chino’ (Marcelo) Ríos, aunque “no está ni ahí” con ser 1 (jajajá). Fue 1 en momentos que estaban (Andre) Agassi, (Pete) Sampras, (Petr) Korda, (Gustavo) Kuerten… Grandes tenistas. Sí, el ‘Chino’ es el mejor… Y Gabriel (Donoso) también está dentro de los mejores del país.

– Sabe de tenis, Matías, lo juega… ¿Qué artistas le pedirías a la ALCALDESA DEL DEPORTE, doña Virgina Reginato, para el Festival de Viña 2011?
“Kramer”, me gustaría que estuviera de nuevo, es muy bueno. Y los Rolling Stones (ríe Matías). Me gustan harto, pero son difíciles, imposibles, súper caros, inalcanzables… Pero el ’95 estuvieron en el Estadio Nacional.

Ya se ha apagado la luz natural en el Club de Polo San Cristóbal. Los relojes marcan las 19.50, hora en que Matías enfrenta al colaborador gráfico de la Casa del Deporte. El jinete, el polista que con su astil se convirtió en goleador, campeón y en el mayor valor del Mundial de México 2008, asistido por su hermano, su padre entrenador y por los Vercellino y Ossa, quienes son parte del exclusivo conjunto nacional que fue Rey de la Tierra lejos de la patria, pasa a ser parte distinguida de la galería de grandes entrevistados de la CASA DEL DEPORTE de VIÑA DEL MAR. Me imagino a este grupo de chilenos en los Campos de Marte aztecas, entonando una canción de cuya letra se oye “quiero ser campeón del mundo” (“Hurricane”, de un ‘tal’ Bob Dylan…”Huracán”), único sueño de un deportista aficionado, Claudio Cornejo. Y, ciertamente, el himno de Chile más estentóreo e hinchado que nunca.

Por Mario Ramírez Escudero