MARCO SOTOMAYOR, ME ALEGRA MUCHO QUE VIÑA SEA SEDE, PORQUE SU GENTE TIENE LA LEGÍTIMA ILUSIÓN DE VER UNA GRAN FIESTA

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Con voz auténticamente influyente y filosófica, e intelectual, el jefe de prensa del Estadio Nacional en la Copa América 91 analiza a fondo a la Roja y a Chile 2015.

“La Copa América es un evento país. El campeonato de selecciones más antiguo del mundo, nacido en 1916, se debe mirar desde dos perspectivas: la organizacional y la competitiva. La primera, más que una imagen, debe entregar una realidad con estadios y espectáculos de primer nivel, seguridad, infraestructura vial y urbana en torno a los escenarios, comunicaciones, educación del público… En definitiva, debe estimular una fiesta, como ocurría hace dos o tres décadas en Chile, desvirtuada totalmente con la irrupción de las barras bravas. Esto, desde un punto de vista organizacional…

“Y desde el deportivo, tenemos una frustración y un anhelo por ganar un torneo que nos ha instalado en la final en cuatro ocasiones (1955, 56, 79 y 87), pero que nunca hemos tocado. Eso representa que cada una de nuestras representaciones, desde que la Copa existe, salga a la cancha con una responsabilidad fuerte y con una mochila muy pesada respecto del logro buscado hace 99 años. Esa será una condicionante que jugará en los momentos decisivos”.

Ilustra Marco Sotomayor (Santiago, 30 de marzo de 1965), jefe de prensa del Estadio Nacional en la Copa América 1991, y hoy voz y pluma autorizada que simplemente arrasa en las redes sociales, generando en éstas candentes debates entre sus vastos seguidores.

Historiador, poeta y declarado partidario de Unión Española, “no nacía y ya era hincha, desde el 1897, cuando se fundó Unión”, declara además que “juego de 10 o de centrodelantero, como un 9 mentiroso”.

Asimismo, el periodista de la U. de Chile y Magíster del Instituto de Radio y Televisión Española, expresa: “Debuté el 86 en La Tercera y después estuve en las revistas Minuto 90, Triunfo, Análisis, en La Red, UCV, La Segunda, Las Últimas Noticias… Antes de llegar al deporte, estudié un tiempo Licenciatura en Historia, en la UC, y el 99 publiqué el libro de poesía ‘Poemario Inconcluso’”.

¿Tu mayor inspiración debe ser tu hija?

Martina, que está feliz en Viña del Mar estudiando Derecho en la Universidad Adolfo Ibáñez. Vive en Reñaca y, claro, ella me motiva a escribir y a enfrentar el día a día con pasión y energía.

Al parecer tu vida no sólo gira en torno al deporte. ¿Qué otros ámbitos admiras?

Admiro a César Vallejo, para mí el poeta más importante en lengua española, también a León Felipe, José Agustín Goytisolo… Y a chilenos extraordinarios: Neruda, Parra, Huidobro,  Óscar Hahn, Enrique Lihn, Rodrigo Lira. Y en música, escucho desde la medieval, barroca y renacentista. Entre los más grandes sitúo a Bach, indiscutiblemente. Me gusta Pink Floyd también y me asombra mucho el blues de Willie Blind Johnson, un músico de los años treinta.

“¿Por qué Marco Sotomayor no trabaja en TVN o en Canal 13?”, preguntan tus admiradores.

No sé, se lo tienen que preguntar a los canales. Soy editor del diario digital más importante en este momento, El Mostrador, y el primer comentarista deportivo de la radio más escuchada en Chile, Bio-Bio. Además, dirijo El Ágora (elagora.net), una revista alternativa muy entretenida… La gente tiene tan distorsionados los conceptos. ¿Sabes? A la televisión no llegan los mejores, se llega por otros atributos que a lo mejor yo no los tengo, no por una cuestión de calidad profesional.

COPA AMÉRICA 1991 y FIGURAS EN SAUSALITO

Después del paréntesis profesional e íntimo de Sotomayor, uno de los impulsores de las efemérides en nuestro medio -Sportnet de Radio Monumental, en 2001-, la CIUDAD DEL DEPORTE conoce su desempeño en la cita del 91 y su impresión de Chile 2015.

¿Cómo alcanzaste la jefatura de prensa del Estadio Nacional?

Venía llegando de hacer una maestría en España y me contrató Juan Facuse, entonces presidente del Círculo de Periodistas. Juan estaba trabajando con Abel Alonso, titular de nuestro fútbol, y con Harold Mayne-Nicholls, que estaba a cargo del COL (Comité Organizador Local). Volví un día antes de que Colo Colo ganara la Copa Libertadores.

En general y a pesar del clima, fue un buen torneo…

Para Argentina fue una tremenda Copa, nosotros nos fuimos desinflando con el correr de los partidos… A ver, digo de memoria que Chile en su grupo enfrentó a Venezuela, Argentina, Paraguay y a Perú. Ganamos tres partidos, uno de ellos 4-0 a Paraguay, y con los argentinos perdimos 1-0, con gol de (Gabriel) Batistuta.

Recrea la fase final…

Al cuadrangular final pasaron Colombia y Brasil, ambos procedentes del grupo de Sausalito, más Argentina y nosotros. Ahí nos situaron en la realidad: fuimos terceros por puntaje, tras empatar a uno con los colombianos, a cero con los argentinos y perder 2-0 con Brasil en la última jornada.

Chile fue local y poco antes obtuvo un título inédito. ¿Fue un fracaso, entonces?

Sí, porque recién habíamos ganado la Copa Libertadores, lo que motivó una contraposición de estilos y de conceptos futbolísticos entre Mirko Jozic y Arturo Salah, nuestro técnico en esa edición. Y como Salah tenía la sartén por el mango, decidió jugar a su manera, algo que me parece bien pero no que haya dejado afuera a jugadores muy importantes. Así, nos fue como nos fue nomás.

¿Con el estilo de Jozic la historia pudo haber resultado exitosa?

Tal vez, pero no con su esquema sino con una intensidad distinta… Es que es como contraponer a Jorge Sampaoli con José Luis Sierra, por ejemplo. Al “Coto” no le puedo exigir lo mismo de Sampaoli. Sabíamos el riesgo de tener el equipo en manos de Salah, por consiguiente no íbamos a llegar a ser primeros o segundos. A ser campeones definitivamente, porque ese año hubo varias condicionantes para pelearla. La Selección tuvo tiempo de preparación, fue local y al final se impuso la de (Alfio) Basile.

¿Fue atractivo Sausalito, una sede que albergó a grandes figuras?

Muy interesante. Viña y Sausalito disfrutaron a una generación extraordinaria de Colombia. A Carlos Valderrama, René Higuita, Leonel Álvarez, Arnoldo Iguarán, su goleador histórico junto con Radamel Falcao. Recuerdo que vencieron por primera vez en Copa América a Brasil, 2-0, con tantos de Ántony de Ávila e Iguarán. Bolivia también presentó enormes valores y Ecuador a Alex Aguinaga, un volante que destacó en Sausalito, donde hubo partidos de alta calidad.

CHILE 2015, LA ILUSIÓN

Antes de ir al evento deportivo del año, analiza a Marcelo Bielsa y a Sampaoli.

Bielsa es un gran entrenador, de lo mejor que he visto en muchos años. Sólo lo comparo con el “Zorro” (Luis) Álamos. No vi trabajar al Fernando Riera del 62, sí a Luis Santibáñez, quien fue efectivo en términos de resultados. Llegó a un Mundial y se metió en la final de la Copa América 79. Pero el fútbol de Lucho estaba en coordenadas que a mí no me agradan. Junto con Jozic, Bielsa marca diferencias. Y con el “Chico” Sampaoli también.

¿Y Hugo Tocalli y Alfredo Grelak?

Un fiasco. Los dirigentes olvidaron de que el universo de jugadores elegibles en selecciones menores es muy distinto al argentino. Está bien la llegada de Tocalli, pero a un cargo gerencial o a dar ciertas directrices. El organigrama de índole organizacional debe guiarlo la ANFP, pero no se puede permitir la llegada de argentinos nomás y hasta con sus primos en tercer grado. Eso es nepotismo, algo detestable por per se. Desde la salida de Mario Salas de la estructura anduvo todo mal, entonces, un fiasco Grelak y Nelson Vivas antes.

¿Cómo viste a la Roja ante Brasil e Irán?

Son partidos muy distintos. A Irán lo enfrentamos con un equipo alternativo para ver posibles recambios, y ante Brasil, Sampaoli sencillamente atentó contra su propio ideario futbolístico. Cada vez se ataca con menos volumen, tuvimos una sola oportunidad clara en noventa minutos, el tiro libre de Matías Fernández al final. Eso es atentar contra una propia idea y traicionar un fútbol que lo hizo ganar la Copa Sudamericana, lo llevó a la Selección y al Mundial.

¿Hubo excesiva tenencia del balón sin dañar?

Exactamente, privilegiando la posesión de pelota, pero esa famosa tenencia significa cero. Puedes tener mucho tiempo el balón en tu poder e igual puedes perder 5-0. No sé en qué momento ese índice se transformó casi en la piedra angular del fútbol moderno. La posesión sí es importante, pero agregándole efectividad ofensiva y defensiva. El valor, digamos en abstracto, vale nada.

¿Desde el 11 de junio veremos partidos de alta calidad como los de Sausalito 91?

Sin dudas. Vendrá un Brasil que sin jugar tan lindo es muy efectivo, Argentina con Messi, que ya en sí genera gran expectativa. Colombia, una selección que en el Mundial demostró un nivel que lo hizo subir un escalón más dentro del concierto internacional. Y estará Chile actuando como local, con su público alentándolo fuertemente.

¿Quién se llevará la Copa? ¿O se queda en casa?

Le doy mucho valor a Brasil a pesar de que no tiene el talento de antaño. Dunga, como antes Luiz Felipe Scolari y Carlos Parreira, y más atrás Sebastião Lazaroni, le ha quitado la magia a su fútbol. Algo tan antinatura. Pero con jugadores más físicos y tácticos, y tremendamente efectivos, lo veo con cara de campeón.

¿Y Chile, Colombia, Uruguay…?

Repito, veo a Brasil campeón, como siempre en la pelea con Argentina. Después ubico a Uruguay, Colombia y Chile.

SAUSALITO, SEDE HISTÓRICA

Como debe ser, Sausalito y Viña estarán en la gran fiesta continental…

Me alegra mucho ver a Sausalito como una de las sedes, porque la gente de Viña del Mar está ilusionada con ver al Lio Messi, James Rodríguez, Falcao, a Brasil, a la Roja… El hincha viñamarino quiere ser testigo de una gran fiesta, entonces me parece que nadie tiene derecho a jugar con la ilusión de una ciudad importante y bella. ¡Nadie! Y si su público estalla y manda un ratito largo a quienes tuvieron en suspenso la construcción del estadio, me parece absolutamente legítimo…

Viña tiene todo para ser un anfitrión de primera. Todo. A sus hinchas, a la municipalidad, a la Casa del Deporte y al nuevo Sausalito. No por nada fue la ciudad sede de la primera Copa América, Sudamericano a la sazón, jugada en nuestro país en 1920. Me alegro por su gente y por un sueño con el que nadie puede jugar.

Apremiado por la hora -en pocos minutos debe estar en los micrófonos de Bio Bio Deportes-, el “Maestro” Sotomayor responde la última pregunta:

¿Cuál es tu oncena titular para destronar a Uruguay, y batir a Brasil y a los otros candidatos? 

Es una pregunta a pensarla más y me apura la radio, y en este momento no tengo claro si jugamos con tres o cuatro atrás, por ejemplo. Pero los fijos son Bravo, Medel, Vidal, Valdivia, Aránguiz, Díaz, Sánchez y Vargas.

Por Mario Ramírez Escudero