LUIS ESTAY: “El deporte en Viña del Mar ha sido preponderante. Agradezco a la Municipalidad por el constante apoyo al gimnasio Arlegui y a nuesta Asociación”

 Nuestro entrevistado de esta semana, el día 25 de marzo de 1958 encestó una amplia sonrisa, una inconmensurable alegría, una historia irrepetible e inédita par el deporte de Viña del Mar. Un acierto imperecedero. Esa fecha, don Luis Heriberto Estay González, nacido en la Ciudad Jardín el 29 de abril de 1936, le dio a nuestro baloncesto el único título adulto de la historia cestera. Restando escasos segundos para el ocaso del juego por la corona, frente al quinteto de Santiago, don Luis, con un “gancho de izquierda” y cuando Viña caía por un punto, estableció el tanto con que el cinco de su ciudad natal se alzó como el mejor colectivo de básquetbol de Chile. Había reingresado dos minutos antes don Luis al compromiso decisivo del Campeonato Nacional de Osorno ’58, celebrado en el estadio Español de la Décima Región. Vicepresidente de la Asociación Viña de su disciplina – que lidera don Leoncio Urra Colina -, esposo de doña Susana Pelucchi San Martín, con quien posee dos hijos e igual número de nietos, este histórico alero y defensa entrega, por medio de la CASA DEL DEPORTE, parte de su vida deportiva y dirigencial desde su oficina del gimnasio Arlegui. -¿Cómo se inició en el básquetbol, don Luis? – En el colegio O’Higgins de acá de Viña, cuando el profesor Osvaldo Salas me hizo lanzar una pelota durante un campeonato escolar el año ’50. Él me inició. -¿Sus triunfos y alegrías cuándo comenzaron? – El mismo año ’50 fuimos subcampeones juveniles de Chile, perdimos la final en Santiago frente a Río Bueno, de la región Décima. Antes, sí, don Luis asistía al gimnasio del Club Deportivo Viña, que pertenecía a la CRAV (Cía. Refinería de Azúcar de Viña del Mar), donde cimentó su talento que estrenó, como adulto, en el Nacional de Chuquicamata en 1956. – Siga usted, don Luis, hablando de su pasión. ¿Cuáles son los logros que más atesora? – Haber sido seleccionado viñamarino siempre, el título en Osorno sin dudas, y el Campeonato Nacional que también gané el ’61, en Melipilla, defendiendo esa vez a Valparaíso. El año ’59 me había ido al Club Israelita del puerto. Y el Sudamericano de Asunción, el mismo ’61, donde fuimos cuartos tras perder por un punto con el campeón mundial, Brasil. – ¿La campaña del Nacional de Osorno ’58 la recuerda nítidamente, creemos? ¿A qué ciudades derrotaron y quiénes conformaban la escuadra titular? – Sí, cómo no lo voy a recordar. Los titulares eramos Fernando Arancibia, José Munilla, Mario Flores, Bruno Romanini y yo. También jugaron harto, Sergio Cisternas, Gabriel Corvalán y Antonio Bloise Cotroneo. Teníamos dos entrenadores, Alberto Teillery y Héctor Carmona. Ganamos a la “UC” de Santiago, a Talca, Temuco, Valdivia y a Santiago. Perdimos un solo partido: con la “U”. Aprovecho de contarle que de ese grupo fallecieron (Antonio) Bloise, Sergio Cisternas y Luis Rodríguez. – Pasando al presente, don Luis, ¿cuál es su parecer de la administración deportiva de la Municipalidad de Viña del Mar? – No es nuevo para nadie decir que el deporte en Viña ha sido preponderante. Agradecemos al municipio, también a los regidores (concejales) de los ’60, Emilio Puebla y Víctor Vicencio, que tuvieron la visión de cedernos este recinto – gimnasio Arlegui -, que ha contado siempre con el apoyo municipal. Reconocemos que la municipalidad ha ayudado mucho al deporte, y personalmente lo valorizo y agradezco. Nuestra asociación jugaba en muchos lugares, hasta que nos otorgaron este gimnasio, que nos ayudaron a terminar. Positiva la conducción de la Sra. Reginato, y no sólo en el deporte, también en muchas otras cosas dentro de las posibilidades. – ¿Tiene alguna pretensión en la que pueda estar presente la autoridad municipal? – Sí, yo soy Presidente de la Junta Vecinal Presidente Riesco, donde siempre he vivido, y tenemos el anhelo de construir para la comunidad un recinto techado, un gimnasio de buen nivel que se ubique en el plan de Viña, en calle Valparaíso, en la Población Riesco. Sería ideal un centro deportivo en un lugar tan bien ubicado. – Retomando el baloncesto brevemente, ¿cuáles son para usted los mejores jugadores de la historia, tanto viñamarino como nacional? – Viñamarino, Fernando Arancibia, del Everton de mi época. También, Francisco “Kiko” Valenzuela y chileno, Juan Guillermo Thompson, de la “UC” de Santiago (fallecido). – ¿Y su juicio del básquetbol actual y de los clubes locales de la Dimayor? – Creo que hay una sicosis u obsesión con los técnicos argentinos, habiendo buenos entrenadores en Chile. Liceo Mixto, por ejemplo, ha sido tres veces campeón con un Dt nacional – Pablo Ares -, y en los equipos de Viña despidieron a los chilenos y trajeron a dos trasandinos: a Everton llegó (Gustavo) Noria y a Sagrados Corazones, (Marcelo) Gallegos. Agradecemos a don Luis, activo, diligente e incansable directivo vecinal y deportivo, viñamarino nato y neto, por la muy fina y caballerosa disposición que le brindó a la CASA DEL DEPORTE y por, naturalmente, haber llenado de gloria a Viña del Mar con su disparo postrero anotado en Osorno 1958, que se convirtió en una gesta y hazaña inmortales para la Ciudad del Deporte, como las logradas por Larraguibel (angolino), Morovic, Massú…