IVÁN MOROVIC: “Felicito a la Municipalidad de Viña por su fabulosa gestión deportiva, muy beneficiosa para la comunidad”

 El mejor ajedrecista chileno de todas las épocas. Así de simple, así de categórico para definir a Iván Eduardo Morovic Fernández, el genio precoz del juego ciencia que llegó al mundo en Viña del Mar, el 24 de marzo de 1963. Hijo de Erika e Iván, mayor de cuatro hermanos y padre de cinco niños, este campeón sudamericano conoció el tablero en su hogar, a los 9 años, poco después del célebre “Match del Siglo” protagonizado por Fisher-Spassky en Reykjavik, Islandia, en 1972. Fue a la sede del Everton, en Viana, y se inscribió en el club viñamarino, dando su primera simultánea a los 11 años contra adultos. Dueño de una vasta trayectoria y de muchos logros, Iván conversó con la CASA DEL DEPORTE – de la cual es profesor – de su historia, proyectos y próximos retos. – Usted, Iván, es Gran Maestro desde 1985 y campeón sudamericano, tricampeón surcontinental para ser más precisos. Sí, el ’85 obtuve el título de GM en Río de Janeiro, y he sido campeón sudamericano en tres ocasiones: ese año, el ’95 y ahora, en 2009. – ¿Cómo ingresó a la Casa del Deporte de la Municipalidad de Viña del Mar? El 2005 me llamó su director, Javier Aravena, me habló de un proyecto muy atractivo y me incorporé feliz. Hay muchas facilidades para participar gratuitamente, la difusión en los colegios es óptima, en los veranos hacemos simultáneas, vamos a las casas de adultos mayores, a las escuelas municipales…En fin, una gran labor hace la Casa del Deporte, sin dudas. – ¿Qué opinión le merece la gestión municipal en el segmento deportivo, Iván? Fabulosa, muy beneficiosa para la comunidad de Viña. El ajedrez es barato, pueden jugar niños contra adultos, mujeres… Hay que seguir trabajando con los colegios porque el ajedrez ayuda a los niños a pensar, a planificar. Felicito a la municipalidad por este proyecto que permite a la juventud ocupar su mente de la mejor manera. – Ya lo subrayamos, Iván. Usted posee una carrera llena de victorias y de desafíos ante oponentes de relieve mundial. ¿Qué ha sido lo más importante para usted? Haber sido el primer Gran Maestro chileno, el ’85, con 22 años. Algo muy emocionante. El Torneo de Las Palmas, España, el ’93; el Memorial Capablanca de La Habana, el ’98; el Magistral Najdorf el ’97 y el match que le gané al subcampeón mundial, Víctor Korchnoi, el ’91 en Santiago. – Y enfrentó a otros colosos, a otras leyendas y mitos: Kasparov, Karpov, Spassky y hace poco, en abril, al actual monarca mundial, el indio Viswanathan Anand. Sí, he jugado con muchos. Pero Anand no me impresionó, pude haberle ganado perfectamente. Yo no jugaba desde el 2004. – En 1993, en Las Palmas, hizo tablas con él. Efectivamente, en ese campeonato que gané yo. – ¿Cuál es el mejor especialista de la historia, Iván? Difícil, hay muchos. Para mí, el mejor fue el cubano José Raúl Capablanca, campeón del mundo en 1921. Aunque en 1927, en Buenos Aires, le quitó el título (Alexander) Alekhine, el ruso. Ese fue el primer Match del Siglo. – ¿Qué les dice a los niños viñamarinos que quieren dedicarse al deporte ciencia? Que tengan constancia, esfuerzo, ganas…ganas, lo más importante. Y superación, dedicación, pasión. Y también, ojalá, contemos con la constancia municipal y de la Casa del Deporte. Agradecemos la cordialidad y sencillez de Iván, Maestro, Gran Maestro de la Casa del Deporte y Presidente de la Federación Nacional de Ajedrez de Chile, y en la despedida le deseamos infinitos éxitos para su cuarta Copa Mundial, que se celebrará en noviembre próximo, en Khanty Mansiysk, Siberia.

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