Ezequiel Miralles: “El título con Everton fue emocionante, porque fue en Sausalito y con nuestra gente”

El ex goleador de Everton y hoy delantero de Colo Colo conversó con la CASA DEL DEPORTE de Viña del Mar acerca de su pasado Oro y Cielo, su actual momento en el cuadro albo y de sus metas en el deporte rey.
“Mario, voy a la merienda y vuelvo enseguida”. Fueron las primeras palabras que Ezequiel Nicolás Miralles Sabugo pronunció para la CASA DEL DEPORTE de Viña del Mar después de la siesta sugerida -no todos la duermen- por el caballeroso técnico de Colo Colo, Diego Cagna, ex capitán del Boca Juniors multicampeón en los ’90, que también envió saludos al deporte viñamarino.
En el Hotel Neruda, ubicado en la esquina de las Avenidas Pedro de Valdivia y 11 de Septiembre, en Providencia, lugar donde el cuadro popular espera sus partidos, nos recibió este circunspecto, reservado y muy pulcro goleador trasandino, que llegó a Chile el 10 de enero de 2008 como refuerzo de Everton, después de penosas campañas del conjunto auriazul. Arribó para cosas mayores, para ser actor estelar en un episodio histórico e inmortal para la Ciudad del Deporte: condujo a los Oro y Cielo a levantar la copa de campeón del Apertura de aquel año, tras 32 temporadas de espera. A punta de goles decisivos y de gran factura -marcó 13 en ese torneo-, se convirtió en la pieza de mayor valor de la escuadra que bajó desde los bellos cielos de Viña del Mar la cuarta estrella en la historia de la institución de la tierra de don José Francisco Vergara Echevers. Y fue precisamente él quien entregó la alegría más sublime a las huestes ruleteras, cuando, con una entrega, talento, potencia, oportunismo y una frialdad proverbiales, anotó dos goles esa fría y amenazante noche del martes 3 de junio de 2008, en Sausalito, al que no pudieron ingresar autoridades e innumerables hinchas. En el reducto que el pasado 8 de septiembre cumplió 81 años de vida (el segundo más antiguo de Chile), hubo que instalar graderías “mekano” para recibir a las 20 mil personas que querían ser testigos de la primera corona lograda en casa.
Detrás de la banca local, en una eventual tribuna preferencial, había dos “bandos”: en uno, la Alcaldesa del Deporte, Virginia Reginato -desde el segundo tiempo, no pudo entrar antes-, Javier Aravena, director de la Casa del Deporte; el concejal Jaime Varas, Antonio Bloise, presidente evertoniano, y Elías Figueroa. Por el otro, el hoy Presidente Sebastián Piñera, el subsecretario de deportes, Gabriel Ruiz-Tagle; Pablo Longueira, Juan Antonio Coloma y Lizardo Garrido. ¡Una fiesta en Sausalito! Imborrable, indeleble. Todos en Viña querían presenciar una hombrada de los pupilos de Nelson Acosta, que habían perdido la primera final frente a Colo Colo 2-0 en Santiago, en los últimos cinco minutos, y en la revancha fueron capaces de vencer 3-0. ¡3-0! Suficiente. Ezequiel Miralles, con la camiseta número “18”, convirtió el primero y el tercero, el de la epopeya. De este modo, la entidad de la Ciudad del Deporte pudo recibir la copa de manos de Don Elías Ricardo Figueroa Brander y dar la vuelta olímpica por primera vez en su estadio. Los otros tres títulos alcanzados por Everton fueron alzados en el Estadio Nacional. Ezequiel quiere conocer la historia de la que él es un selecto protagonista: el domingo 14 de enero de 1951, en desempate extraordinario con Unión Española, el triunfo fue por 1-0 con gol a los 12′ del alargue de René Meléndez (fue el primer campeonato ganado por un provinciano); el viernes 9 de enero de 1953, el equipo de la Ciudad Jardín derrotó 4-0 a Audax Italiano restando dos fechas para el final, y el sábado 27 de noviembre de 1976, en otra final extra, el perdedor fue nuevamente Unión Española por 1 a 3. Incluso hubo un cuarto galardón en Ñuñoa, la obtención de la Copa Chile de 1984, el miércoles 25 de julio. Esa noche, otra, la oncena adiestrada por el “Tata” Fernando Riera Bauzá y manejada desde adentro por un refinado émbolo y generador, Jorge “Chicho” García, dio cuenta en la final de Universidad Católica por 3 a 0.

Todas las satisfacciones que Miralles desplegó y brindó en 2008, lo catapultaron a la categoría de ídolo y justo heredero de anotadores insignes del firmamento “azul y oro”, como René Orlando Meléndez Brito, Daniel Celestino Escudero Pizarro y Ámerico Jorge Ramón Spedaletti González.

-A ver, a ver, revisamos nuestros archivos y nos encontramos con que “Pirulete” Miralles llegó al mundo el… 21 de julio de 1983. ¿Es así, Ezequiel?

-Sí, y a las 22 horas… Nací en Bahía Blanca, una ciudad portuaria que está al sur de Buenos Aires.

-¿Tus padres y hermanos son?

-Marisa y Miguel Ángel, mis papás, y mis dos hermanos, Marcelo (23 años) y Benjamín (21).

-¿Cuál es tu nivel de estudios?

-Acabé la secundaria, quinto año… Allá en Argentina es hasta quinto.

-¿Dónde comenzaste a jugar?

-En Algarrobo, cerca de Bahía Blanca… Ahí había dos equipos, el Club Juventud Unida y el Juventud Agraria Deportiva. Yo era hincha de Agraria y mi abuelo materno, Marcial Sabugo, era presidente de ese equipo… Pero yo jugaba en Juventud Unida, de”8″, volante por derecha.

-Ah, por eso… ¿En qué equipos jugaste antes de llegar a Everton?

-En Liniers de Bahía Blanca, Huracán de Tres Arroyos, “Ferro” (Ferrocarril Oeste), Defensa y Justicia, Racing de Avellaneda y en Talleres de Córdoba.

-¿De qué equipo eres hincha?

-De Boca… Me gustó mucho la época en que lo ganaron todo, entre 1999 y 2003, con Carlos Bianchi como entrenador y Diego  (Cagna) como capitán. Ganaron Libertadores, Intercontinentales, campeonatos locales…

-¿Quién fue tu ídolo, Ezequiel?

-(Diego) Maradona y (Claudio Paul) Caniggia -“Canijia” suena en la fonética del bahiense-. Me gustaba mucho como jugaba Caniggia, rápido y hábil… Recuerdo, yo tenía siete años para el Mundial de Italia ’90, que lloré por la derrota de Argentina en la final contra Alemania, con el polémico gol de penal a (Sergio) Goycochea (Andreas Brehme batió a “Goyco”).

-¿Cómo se gestó tu incorporación a Everton?

-Gustavo Mascardi, mi anterior representante, le pasó los materiales (videos) a Antonio Martínez (Seguí), el vicepresidente del equipo, que se los mostró a Antonio Bloise, el presidente, y a Nelson Acosta… Les gustaron y felizmente me contrataron. Llegué a Chile, a Viña, el 10 de enero del 2008. Sí, Martínez es del casino (concesionario del Casino de la Municipalidad de Viña del Mar).

-¿Sabías algo de Everton antes de llegar, “Eze”?

-Pensé que Everton estaba en Santiago… Por Sergio Marclay, delantero que estuvo en Everton en 2006, cuando el DT era Marcelo Espina -ex profesor de esta Casa del Deporte- supe del club. Con él entrené en Quilmes, y un día viendo “Fox Sports” (el canal argentino) supe que Everton era de Viña.

-¿Qué te pareció el Estadio Sausalito?

-Lindo… Cuando lo conocí, me gustó de inmediato. Es una linda cancha para jugar, bastante buena y es muy importante para mí.

El título con Everton en 2008

-¿Cuál fue el mejor partido del Everton campeón 2008?

-La final con Colo Colo fue la más importante y emocionante, pero el partido con Universidad de Chile, el 3-1 en el Estadio Nacional por semifinales, fue clave también. Hice los tres goles y no es fácil ante la “U”… Fueron golazos, sobre todo el tercero;(Cristián) Canío, que llegó a Colo Colo, me devolvió una pared con borde externo y me dejó solo. ¿Fue el domingo 18 de mayo? Bueno, vos tenés esos datos.

-Un “massé”, una genialidad de Canío esa… ¿Y el 4-1 a Audax Italiano en el Monumental, la gran hazaña, el gran golpe, con tu golazo y la gran habilitación a Cristián Oviedo en el último minuto de partido? Apúntalo, fue el miércoles 14 de mayo el día de ese “milagro”.

-Fue de película… Habíamos perdido el partido de ida 3-0 en Viña y fuimos al Monumental con algunos suplentes, con poca fe la verdad. Era muy difícil clasificar, yo estaba seguro de que por lo menos ganábamos, no sé cuánto… Ellos andaban bien, venían de jugar Copa Libertadores y tenían a (Carlos) Villanueva y a (Fabián) Orellana. Hice el 2-0, después nos ‘matan’ con un descuento (Carlos Garrido a los 24′ del segundo tiempo). Canío hace el tercero y luego (Cristián) Oviedo el 4-1 en el minuto 92, tras pase mío… Oviedo sacó un derechazo de volea con el borde interno y la metió en el arco. Fue emocionante y heroico. Hubo lindos goles además.

-No fue un simple centro el que hiciste para Oviedo, fue un pase gol porque, como crack, levantaste la vista y se la pusiste “como con la mano” en el botín derecho… ¿Tu mejor gol por Everton?

-El que le hice a Audax en ese partido, el 2-0… Arranqué por la izquierda, eludí en velocidad a un par de rivales y definí cruzado con la izquierda en el arco… norte. Fue un saque largo de Gustavo (Dalsasso)… Ah, sí, Gustavo saca muy bien con el pie. Yo la agarré en la mitad de la cancha y comencé a correr hacía el arco.

-¿Sabías que Everton nunca había sido campeón en Sausalito… hasta que llegaste tú?

-No, no sabía ese dato… Importante, buen dato. No lo sabía, muy bueno.

-¿Cómo fue el retorno desde Santiago después de perder la primera final con Colo Colo 0-2 (con dos golazos, Lucas Barrios y Gonzalo Fierro)?

-Tranquilo… En el bus de vuelta a Viña estaba ese no sé qué para darlo vuelta. Estábamos tranquilos porque sabíamos que Colo Colo nos había anotado en los últimos minutos. Recuerdo que Toño (Bloise) sintió mucha injusticia por el arbitraje de Pablo Pozo… Y en la revancha fuimos superiores, Colo Colo dudó. Ganamos bien y pudimos ser campeones de manera increíble y haber marcado más goles, cuando ya ganábamos 3-0, Canío tuvo otro palo.

-¿Qué les dijo Nelson Acosta en el  entretiempo de la final?

-Que siguiéramos igual, que estábamos bien, que habíamos tenido dos palos, de (Leandro) Delgado y (Jaime) Riveros… Nos motivó, nos dio gritos de aliento, nos dijo que saliéramos a matar, que no nos quedaba otra.

-Ezequiel, ¿qué significó para ti aquella final contra Colo Colo y el ansiado título?

-El título con Everton fue emocionante, porque fue en Sausalito y con nuestra gente… El club llevaba 32 años sin ser campeón, mucho tiempo. Había generaciones que no lo habían visto campeón nunca. Ganamos en nuestra cancha y a Colo Colo, que buscaba el pentacampeonato… Hice el primero a los dos minutos del segundo tiempo y de ahí nos fuimos con todo. No dejamos jugar a Colo Colo. Luego vino el 2-0 de Riveros y después anoté el tercero… La peiné de espaldas al arco, tras el centro de Riveros. Ahí le pregunté al árbitro (Rubén Selman) cuánto quedaba, me dijo 15 minutos… Cuando faltaban dos salí, entró (Francisco) “Paco” Sánchez. Después del pitazo del árbitro se desató la locura. Fue una hazaña, muy linda e importante.

-Diste la vuelta olímpica y luego celebraste junto a tus compañeros en el Santabrasa de Concón, restaurante de Toño Bloise. En 2009 también fuiste campeón, con Colo Colo. ¿Cuál título valoras más?

-Todos los títulos son importantes, todos se valoran, pero el con Everton fue mucho más emocionante y especial porque no era campeón desde hace más de 30 años y mucha gente nunca había visto a su equipo dar la vuelta olímpica…Ver la gente que lloraba fue increíble, inolvidable.

-¿Quiénes fueron tus mejores amigos en Everton?

-Cristián Uribe y el “Benja” (Benjamín) Ruiz. Con el “Fido” (Uribe) nos juntamos siempre a comer con su señora y mi novia. Y con “Benja” también nos reunimos seguido… Claro, Cristián está ahora en San Luis y Benja en Ñublense.

-¿Te gustaría volver a Viña y terminar en Everton?

-Sí, pero en condiciones de pelear algo importante, para ser campeones. No me gustaría volver para ‘robar’ la plata o ir por ir.

-¿Qué opinión tienes de Nelson Acosta?

-Es motivador, conoce mucho el medio chileno, es inteligente para armar equipos… Sacó el máximo provecho de ese plantel campeón, supo cómo ubicarnos y darnos identidad de equipo.

-¿Y de Antonio Bloise Ramos, el Toño,  presidente de Everton? Antonio es el único presidente campeón en Sausalito.

-Bueno, Toño quiere muchísimo a su club, es un tipo muy inteligente, apasionado… En dos años y medio que nos conocemos, hemos hecho una linda y gran amistad. Nos juntamos siempre a comer en Santiago. Es un gran tipo, Toño.

-¿Se juntan en su restaurante, el Santabrasa de calle Alonso de Córdova de Vitacura?

-Sí, claro, nos juntamos en ese. Aunque él tiene otros, en el Parque Arauco y Alto Las Condes, por ejemplo.

Viña del Mar y Santiago

-¿En qué parte de Viña viviste?

-En San Martín con 7 Norte, cerca de la playa (y muy cerca de un conspicuo hincha de la “UC”, muy importante en Viña. Reímos).

-¿Y en Santiago?

-En Las Condes, en calle Presidente Riesco… Sí, atrás del Parque Araucano de la Municipalidad de Las Condes.

-¿Vives solo, Ezequiel?

-No, con mi novia (Virginia Pfoh)… Ella es de Algarrobo, una ciudad que queda a ocho kilómetros de Bahía Blanca.

-¿Prefieres Santiago o Viña?

-Para vivir, Viña, sin dudas… Es una ciudad más pequeña, más tranquila que Santiago y parecida a Bahía Blanca, que también es muy chica.

-¿Echas de menos Viña?

-Sí, por eso voy a ver a mis amigos cada vez que puedo… Al Toño (Bloise), y voy a Sausalito a ver a Everton cuando no me toca jugar por Colo Colo.

-¿No te aburre jugar el Campeonato Nacional sabiendo que sólo Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica compiten y que los otros equipos participan?

-Bueno, un poco… Te reconozco que me cuesta estar mucho tiempo en un mismo equipo. Y sí,  siempre los tres grandes van a estar en la pelea, sobre todo en campeonatos largos como el de este año.

-¿Cuál es para ti el mejor delantero o jugador del mundo?

-(Gonzalo) Higuaín y (Cristiano) Ronaldo… Ellos son los mejores delanteros.

-¿Quiénes son los mejores futbolistas que has visto?

-(Diego) Maradona, (Claudio Paul) Caniggia y (Thierry) Henry.

-¿El mejor de la historia?

-Maradona… lejos.

-¿Y chilenos, los mejores?

-(Marcelo) Salas, (Iván) Zamorano… Y del medio nacional, Macnelly (Torres). No hay muchos jugadores como él y para nosotros, los delanteros, es importante que existan. Te asisten y ayudan, es ideal ese tipo de jugadores para un delantero.

La Selección argentina y chilena

-¿Te has ilusionado con ser nominado a la Selección de tu país?

-Sí, todos soñamos con la Selección Nacional, pero hay muchísimos delanteros argentinos en los mejores equipos del mundo. Hay mucho dónde elegir y a Chile no lo miran mucho, aunque por (Marcelo) Bielsa lo están mirando un poco más… En mi caso es difícil, están Higuaín, (Diego) Milito, (Carlos) Tevez, (Sergio) Agüero, (Lionel) Messi…

-¿Te nacionalizarías para jugar por la Selección chilena?

-Es muy relativo, no sé… Depende, es difícil. Si cerca de un Mundial necesitan un delantero y me lo piden, es probable.

-¿Y no crees que se vería como una actitud interesada, sólo por jugar un Mundial? Están los casos de Sergio Bernabé Vargas y de Lucas Barrios, en Paraguay.

-No, para nada… Esto es fútbol, no la guerra.

-¿Tu opinión acerca de Marcelo Bielsa?

-Está a la vista… Es evidente el cambio de mentalidad que logró en el fútbol chileno, pero no en el campeonato local, sólo en los seleccionados. Le ha hecho bien al fútbol chileno, ha sido un aporte… Pero sí, tenés razón, el nivel local no es el mismo que muestra la Selección.

-¿En qué equipo de Argentina te gustaría jugar?

-En cualquiera importante, Boca, River, Independiente… En uno grande.

-¿Cómo nació la idea de celebrar con una “L” de “loser” (perdedor en inglés) los tres goles que le convertiste por Colo Colo a Santiago Wanderers a inicios de este año?

-No lo pensé, me salió en el momento. Fue en la primera rueda del campeonato, en el Estadio Monumental… Ganamos 3-0, hice los tres goles y como sé que Wanderers es el archirival de Everton, se me ocurrió en ese momento dedicarle los goles a la gente de Viña. En ese partido hice un golazo, un zurdazo de fuera del área, arriba, cruzado… Nunca le había anotado goles oficiales a Wanderers.

-¿Qué amigos tienes en Colo Colo?

-Concentro y comparto pieza con Macnelly (Torres), pero también me llevo bien con “Kalule” (Rodrigo Meléndez), (Rodrigo) Millar, Rafael Caroca… Y me llevaba bien con Cristián Muñoz y (Daud) Gazale, que ahora están en Huachipato.

-¿Cuál ha sido tu mejor gol en Chile?

-Por Everton, el que le convertí a Audax Italiano en el 4 a 1 en el Monumental. Además de importante, fue bonito… Y por Colo Colo, uno de chilena que hice por Copa Libertadores en Venezuela y el que le convertí a Wanderers desde fuera del área, del que hablábamos recién.

-¿Tienes ofertas de algún club extranjero?

-Por ahora, nada definitivo. Mi representante Julio Tymczyszyn, argentino, me ha hablado algo de Brasil pero no ha pasado nada… Me siento capacitado y maduro para triunfar afuera, tengo 27 años, una buena edad.

-¿A qué medio te gustaría partir? Tú estás para cualquier fútbol grande.

-Me gustaría jugar en algún club de España, Francia, Alemania… Estamos viendo si de aquí a diciembre se concreta algo.

-¿Te gusta leer, ver televisión, qué haces cuando tienes libre?

-Leo los diarios en internet, trato de estar informado, y de la televisión me gusta Videomatch de (Marcelo) Tinelli… Me gusta mirar películas, voy harto al cine con “Vicky” (Virginia), mi novia, especialmente a ver los estrenos.

-¿Conociste a la alcaldesa Reginato?

-Sí, estuve con ella en algunas actividades, cuando fuimos campeones, en el restaurante de Toño (Bloise)… Ojalá siga al mando de la ciudad, ha sido muy importante para el deporte de Viña… Y que siga ayudando a Everton, el club necesita el apoyo de la Municipalidad de Viña.

-Gracias, “Eze”, gracias por esta nota y por las alegrías que diste a los deportistas de Viña del Mar.

-No, gracias a ti, a la Casa del Deporte y a todos en Viña que siempre me tratan bien… Te agradezco por traerme la revista que siempre me traés (la “Conmebol”, Confederación Sudamericana de Fútbol). Vos me la conseguiste y me llega desde Paraguay a las oficinas de la Municipalidad de Viña -de esta Casa del Deporte-; es muy buena, me deja bien informado de todo el fútbol sudamericano… Saludos para todos en Viña.

Antes de caminar hacia el ascensor del Hotel Neruda, “Eze” o “Pirulete” Miralles posa para el lente de la Casa del Deporte con su delgada estampa y prolijo y adonis rostro. Se va al descanso porque al día siguiente debe estar en óptima forma para dominar a la zaga y portero adversarios y para, sin proponérselo, provocar suspiros en las seguidoras que concurren al estadio o que lo ven por televisión. En tanto, los hinchas viñamarinos siguen recordando su pase a Oviedo, sus tres goles a la ‘U’ en Ñuñoa y, cómo no, los dos a Colo Colo -a los 47 y 76′- de esa noche eterna y perenne del martes 3 de junio de 2008, en el Sausalito de la Ciudad del Deporte. Y aquella postal futbolera en la que se le distingue “torturando” a rivales cuando se juntaba con Riveros, Canío, Uribe y Mauricio Arias. Tampoco nos olvidamos de un iracundo y resignado seguidor del Audax reconociendo, para el bronce y entre lágrimas: “Este Miralles ‘volvió monos’ a los audinos cuando tocó con sus compañeros buenos para la pelota”. Introvertido y reposado, como los genios o rockstars, este entrevistado experimenta una metamorfosis cuando ingresa al césped. En él pide balones (él tambien da, como buen “8”), reclama cuando lo maltratan, sonríe, exclama, grita goles… es feliz. Tanto como cuando va al cine o camina por el Parque Arauco con Virginia, su “lunga”, blonda y bella novia.

Por Mario Ramírez Escudero