DENISSE VAN LAMOEN: “La alcaldesa Reginato es dedicada y súper trabajadora, ha hecho un sobresaliente trabajo con el deporte”

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DENISSE VAN LAMOEN, campeona mundial de tiro con arco:

“La alcaldesa Reginato es dedicada y súper trabajadora, ha hecho un sobresaliente trabajo con el deporte”

“Lloré todo el rato en Turín, desde que logré el título mundial hasta que recibí el premio en el podio. Una bandera virtual y el Himno Nacional de nuestro país estaban presentes ese día en Italia. Luego, en inglés, mencionaron mi nombre y el de Chile. Un gran orgullo, qué más puedo pedir”. La emotiva reminiscencia pertenece a la venusta arquera DENISSE ASTRID VAN LAMOEN GÓMEZ, quien revive junto con la CASA DEL DEPORTE DE VIÑA DEL MAR la corona que alcanzó a las 15.30 horas del domingo 10 de julio de 2011, en una soleada tarde que enmarcó el rito soñado por todo deportista: ver la bandera de su patria izada a lo más alto del mástil. Así, triunfante, Denisse fue parte de la clausura del XLV Campeonato Mundial de Tiro con Arco de Torino.

Después de otra intensa jornada de prácticas en las canchas del Estadio Nacional, de cara a los Juegos Olímpicos de Verano de Londres 2012, la “Negrita” (“ése es mi apodo, mi familia y cercanos siempre me han dicho así”, enuncia la arquera de elite) emprende un diálogo de 58 minutos con la pionera CASA DEL DEPORTE viñamarina bajo el sofocante Santiago estival que da paso al umbral del otoño. Sólo un par de árboles evade el termómetro y, claro, el encanto, beldad y cautivante discurso de esta “abogado” -aún no se titula- que se perfila como una de las cartas más probables para portar la bandera chilena en Londres, la cita deportiva que, junto con el Mundial de Fútbol, paraliza la Tierra.

Antes, sí, la Mejor de las Mejores de 2011 responde nuestro llamado conviniendo un pronto encuentro: “Hola, cuando quieras nos juntamos, estoy todas las mañanas entrenando acá en el Estadio Nacional. Y la medalla de Turín, encantada la llevo para que le tomen fotos para Viña”, garantiza la norteña de hablar fácil, fluido y categórico.

Van Lamoen, que residió un tiempo en la CIUDAD DEL DEPORTE, describe parte de su vida personal que, ciertamente, atraerá a sus no pocos admiradores. “Nací en Arica el 12 de septiembre del ’79, en el hospital Regional, a las 10.20 de la mañana. Sólo los diez primeros días los pasé en esa ciudad, donde me bautizaron. Después, con mis padres Erika y Siegfried, y mi hermana Cinthya, hoy de 39 años, nos radicamos en Iquique. Allá nacieron Kurt (30), Hans (22) y Heinz (17), mis hermanos menores. A los 16 me vine a Santiago, cuando mi mamá pidió traslado laboral. En Iquique estudié hasta segundo medio en el Liceo María Auxiliadora, el tercero lo hice en el Athletic Study Center, un colegio en el que estudiaron el Chino Ríos, Kristel Köbrich, Natalia Duco, Nicole Perrot y otros deportistas. Y el cuarto lo terminé en el Rancagua College de la Sexta Región”, parafrasea la bisnieta de una alemana y de un holandés a la que su suficiencia la catapultó a la categoría de primera chilena que logra un oro mundial en la historia de las disciplinas olímpicas. Un capítulo dorado que sólo otras dos glorias habían logrado en justas planetarias: Juan Enrique Lira y Jorge Jottar, “El León de Wiesbaden”, campeones de tiro al vuelo en los Mundiales de Chile 1965, en Lo Curro, y Alemania Federal 1966, en las especialidades de fosa olímpica y skeet, respectivamente.

 

¿Estás soltera, Denisse?

Estado civil, soltera (ríe). Estuve casada con el viñamarino Norman Mc Millan Kuthe, un médico urólogo especialista en nutrición deportiva que trabaja mucho con los runners. Me casé en enero del 2001 y me separé antes de los tres años. No tengo hijos, sólo perros.

Y hoy, ¿estás sola? No creo. Eres inteligente, exitosa y, como la alcaldesa Reginato, muy cálida y dama.

No, no estoy sola. Tengo pareja (sonríe y mira tímidamente).

¿Y quién es él?

Enrique Aguayo Chaves (57), con “s”. Él es sicólogo, es bien conocido en el deporte. Lleva hartos años, ha trabajado con Kristel Köbrich, Fernando González, Carlo de Gavardo, con varios deportistas y selecciones chilenas de fútbol. Es el mejor de los sicólogos deportivos, no porque sea mi pareja. Hay una notoria diferencia entre él y sus colegas.

¿Te ha dado espacio el deporte para estudiar en el nivel superior?

Estudié derecho en la Universidad Andrés Bello, en Santiago, becada ciento por ciento. Así es que tengo la camiseta de la U súper puesta. Egresé a fines del 2009 especializada en derecho de familia. Aún no me titulo, me falta el examen de grado que espero darlo el 2013.

Para ti, ¿Marlene Ahrens es la mejor deportista chilena?

Para mí, es la mejor de la historia. Ganó una medalla olímpica en un deporte individual, y en una época en que había cero apoyo para nuestros deportistas. Ella no lo tuvo y era mujer, casada y madre. Tenía doble pega. Hablo, para quienes no sepan, de la única mujer chilena que ha ganado una medalla en unos Juegos Olímpicos.

Antes de adentrarnos definitivamente en el deporte y el tiro, nuestra entrevistada enjuicia con propiedad a la CIUDAD DEL DEPORTE. “Durante mi primer año de matrimonio viví en Viña, en Reñaca. Es una gran ciudad, muy linda, pero había algo que me deprimía: la neblina matinal. Yo soy de sol permanente, de Arica, de Iquique… Pero es una comuna súper limpia, cuidada, ordenada. La alcaldesa Reginato, a quien agradezco esta entrevista, la mantiene bonita. Ella es trabajadora, súper dedicada en lo que hace, amable, muy gentil; tengo la mejor impresión de ella. Ha hecho un sobresaliente trabajo con el deporte, lo sé porque he competido varias veces en Viña y mientras estuve allá, entrenaba en el Estadio Español de Recreo… Gracias a la señora Reginato y al señor (Javier) Aravena, el director de la Casa del Deporte, por estar atentos a lo que pasa con los deportistas del país, no sólo de Viña”.

 

¿Cómo llegaste a esta disciplina?

Me enamoré del tiro porque es un deporte individual, en el que uno lucha contra uno mismo, por superarse a sí misma. No tienes rivales que incidan en un resultado, salvo eventuales circunstancias climáticas. Además lo encuentro elegante, la posición del arquero es distinguida, los arcos son hermosos. Por eso me gustó, y porque es un deporte muy técnico… Me inicié a los trece años en Iquique, motivada por la familia Bórquez Burgos. Yo era compañera de su hija que también practicaba el tiro.

¿Cuáles son tus triunfos más destacados, obviando el inédito oro de Turín?

Entre el 2004 y 2010, obtuve cuatro récords panamericanos de tiro específico. En Venezuela, el 2004, gané cuatro medallas de oro y una de plata, y el 2006, en los Sudamericanos de Buenos Aires, dos de oro. ¿Qué más?… El ’99, en Winnipeg, Canadá (Panamericanos), gané medalla de plata. Soy campeona sudamericana y tengo todos los récords de Chile desde 1996. Son varios, esos son los más importantes.

¿El de Torino fue un Mundial oficial, al que concurren las mejores especialistas? Tú sabes que la masa es chaquetera y que las únicas competiciones que cuentan son los JJ. OO. y los Mundiales de fútbol.

Yo gané el verdadero Mundial de Tiro, el que se disputa cada dos años y que fue clasificatorio para Londres. No gané una fecha del circuito. Hubo 148 competidoras, las más competitivas del mundo. Sé lo que gané, por algo me dieron el premio a la mejor del año pasado.

¿Hubo personas clave en tu fulgurante victoria en Italia?

Sí, Cristián Medina, mi preparador físico, y el “head coach” Martin Frederick, entrenador alemán que fue contratado por el programa ADO del COCh. Él llegó dos meses antes del Mundial. Con ellos fui campeona, fueron vitales en mi rendimiento.

En un Mundial, ¿desde cuántos metros se disparan las flechas hasta el blanco?

En primera ronda, tanto mujeres y hombres, se disparan 144 flechas divididas en cuatro series de 36 tiros cada una. En cada una varían las distancias. Las damas, en la primera serie lanzan desde 70 metros, en la segunda de 60, en la tercera de 50 y en la última desde 30. Para los hombres, las distancias van desde 90 a 30 metros.

Y luego de la primera ronda, ¿qué viene?

Con los mejores clasificados de la primera fase se hacen llaves de eliminación directa. Estos duelos son al mejor de cinco sets. En cada uno de estos se lanzan tres flechas. El blanco está dividido en cinco círculos y cada uno posee distinta puntuación. El círculo más pequeño, que es el del centro, vale diez puntos. Entonces, el que suma más puntos entre los tres flechazos, gana el set. Si ganas un parcial, logras dos puntos y si empatas, uno. El que se adjudica tres sets, o llega primero a los seis puntos, gana. ¿Entiendes?

¿A quién derrotaste en la final?

A la georgiana Kristine Esebue, por 6 a 2. Después de la ronda de clasificación, vencí en duelos directos a siete rivales, incluyendo la final… En estos enfrentamientos se lanza desde 70 metros.

¿Con qué tipo de arco fuiste la mejor del mundo?

Con un arco recurvo o clásico, también llamado olímpico. Es decir, sin gatillo ni poleas. El clásico hay que tensarlo, lo que es algo complicado, y luego disparar.

¿A qué velocidad viaja una flecha rumbo al objetivo?

Más o menos, a 200 kilómetros por hora.

¿Qué es más exigente e importante, unos JJ. OO. o un Mundial?

Técnicamente, un Mundial es más difícil ganarlo y es más relevante porque van más competidoras, las de mejor nivel. A los Juegos Olímpicos van 65 arqueras y a los mundiales, 145. Entonces, debes pasar más etapas. Por supuesto que la connotación de los Juegos es mayor, hay un cuento mediático importante, es un megaevento. Van países chicos, de todo el mundo, para rellenar quizá.

¿Quién te apoya, Denisse?

El IND, el programa ADO (Asociación de Deportistas Olímpicos) del COCh y sería. Su presidente, Neven Ilic, que ha hecho un estupendo trabajo, siempre me ha apoyado, nunca ha dejado de creer en mí.

Y el titular de la Federación de Tiro, ¿rinde, es eficiente?

Julio César Parra, sí, bien. Son personas que hacen un trabajo anónimo, desinteresado. Es un dirigente, como muchos en Chile, que no es remunerado. Yo también estoy involucrada en la dirigencia de la Federación.

¿Cuál es tu régimen de entrenamiento?

Entreno cinco a seis días a la semana, entre seis y siete horas diarias. Hago flexiones de brazos, abdominales, ejercicios con elástico y disparo entre 300 a 400 flechas. Además, hago harto hombro para proteger las articulaciones. El arco pesa unos tres kilos, por lo que la preparación debe ser ardua. Se ve fácil, pero hay que tener un gran desarrollo físico. Estoy desde las ocho de la mañana acá.

Competiste en Sydney 2000, ¿cómo te fue?

Pésimo, súper mal. Creo que terminé en el lugar 52, algo así. En Londres aspiro a mucho más. Me he preparado fuerte.

Te llevo a tu peor experiencia. En 2002, en los Odesur de Brasil, fuiste la gran figura chilena tras ganar seis oro y una plata. Pero te detectaron una sustancia indebida y te suspendieron por un año. ¿Qué pasó, Denisse?

Me da lata hablar de eso, ya han pasado diez años. Pero bueno, a ti te cuento. Me han hecho veinte mil controles y nunca he tenido problemas. Dicen que usé un pariente de anfetaminas, un fármaco que provoca tiritones (etilanfetamina), todo lo contrario a lo que una arquera necesita. Es algo que daña el rendimiento de cualquier deportista, que no genera ventajas. En un desayuno, alguien puso algo en mi comida, de eso estoy segura.

Debiste devolver las sietes medallas, la Odepa (Organización Deportiva Panamericana) te conminó a hacerlo…

Y las devolví consciente, tranquila, porque las siento mías. Yo las gané, son mías. Si hubiese usado alguna sustancia, no las habría ganado.

La vida y el deporte dan revanchas. Ahora te espera la cita cumbre del deporte, los Juegos Olímpicos de Londres…

Pero, como todos piensan, no está cien por ciento cerrada mi participación. Yo en Turín gané un cupo para Chile, pero nominativo, una plaza que hay que disputar entre todas las chilenas de aquí a comienzos de junio. Pero creo que es difícil que alguien supere mis puntajes, salvo que aparezca una lumbrera. Para que me desplacen tendrían que sumar puntos en alguna competencia internacional importante, no en una pichanga de barrio.

Para subir al podio olímpico, ¿con qué tiradoras debes bregar?

Las mejores son las coreanas, son muy buenas, y están las rusas, ucranianas, francesas, alemanas… India, China, Japón, Estados Unidos y México también tienen tiradoras muy competitivas.

¿Hay opciones de alcanzar una medalla?

No es fácil, pero creo ser una de las opciones de medallas para Chile. He trabajado harto y voy a competir, no a pasear. El objetivo es estar dentro de las ocho mejores y con eso pasar a la final. Me siento bien, tengo un buen técnico y voy con reales posibilidades de estar entre las mejores.

Entre lágrimas, al igual que en la tierra de la Vecchia Signora (Vieja Dama), Denisse recibió el premio al Mejor de los Mejores de 2011 del Círculo de Periodistas Deportivos. El Cóndor de Oro fue reservado para ella en desmedro de Tomás González, Kristel Köbrich, Bárbara Riveros, Alberto González y del futbolista Eduardo Vargas, en un año en el que Chile tuvo cinco campeones mundiales -la triatleta Riveros y los veleristas Cristian Hermann y Tito y Diego González-. En sesenta años, desde que en 1951 fue instituido el galardón, sólo once damas habían besado el anhelado cetro, diadema que atesoran Luis Ayala, Jorge Jottar, Jaime Fillol, Alfonso de Iruarrizaga, Elías Figueroa, Eliseo Salazar, Marcelo Ríos, Iván Zamorano, Hans Gildemeister, Marcelo Salas y los viñamarinos Nicole Perrot y Nicolás Massú. Fernando González, el máximo ídolo nacional con Don Elías y Bam Bam, es quien más Cóndor ha abrazado: lo alzó en 2004, junto a Massú, en 2007 y 2008.

En el primer escenario deportivo de nuestro país se cierra un diálogo con una campeona que, seguramente, ese 10 de julio de 2011, pensó en Nelson “Consomé” Oyarzún y en los gladiadores. En Oyarzún Arenas, revolucionario educador físico que desde su Valparaíso natal partió a Colonia, Alemania Occidental, donde cultivó la máxima en tiempos de gladiadores no había segundos puestos”, axioma desarraigado de los anales del deporte nacional. Denisse va a su bolso y extrae su joya más preciada: el metal dorado que se colgó en suelo piamontés y que nos prometió cuando pactamos esta cita. Sonriente y con su don de damas, se cuelga una vez más su gran tesoro, además de los lemas de la CIUDAD DEL DEPORTE para los cromos que quedan estampados en estas páginas. En Torino no hubo segundos lugares, Denisse. Esperemos que en Londres tampoco. Aludamos que los podios de Plaza, Cristi, Mendoza, Echeverría, Ahrens, Lucas, Barrientos, Tapia, de Iruarrizaga, del fútbol en Sydney, de Massú y González fueron impensados y épicos.

Denisse van Lamoen, la Saeta Dorada, un bólido con su arco…

Por Mario Ramírez Escudero

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