04 de abril 1988: Nace Wolf, un caballo para el mundo

PHOTO

En el Sporting Club de Viña del Mar, en febrero de 1991, un caballo prodigioso saltó al estrellato mundial cuando en el césped viñamarino conquistó la Triple Corona de la hípica nacional, sellando una marca insuperable: Wolf, a él recordamos, se convirtió ese año en el único ejemplar que se triplecoronó luego de triunfar en los tres desafíos más importantes del turf chileno. Nacido el 4 de abril de 1988 en el haras Santa Amalia de la Octava Región, el hijo de Luna Fría y de Domineau disputó solamente ocho carreras antes de ser vendido en precio récord a Estados Unidos, de donde se mudó a Turquía, país de su muerte en 2002. De aquellas ocho carreras, en las cuales resultó triunfador siempre con la monta de Luis Muñoz, quedaron en la memoria tres. El Ensayo y el St. Leger de 1990, y el Derby de Viña de 1991, las que conforman el mayor anhelo de todo jinete, preparador y propietario, en este caso el de Alberto Allende Urrutia y el de José Tomás Allende, el preparador nacido en la Ciudad Jardín. El mulato oriundo de Los Ángeles debe su nombre al futbolista Michel de Wolf, mundialista belga en tres citas máximas. Y volviendo a la tripleta culminada en Viña, resaltan en un cuadro aparte las victorias en el Hipódromo Chile (St. Leger) y en Viña. En la primera, en la arena de La Palma, se impuso ante Memo en un duelo emocionante, sacando una exigua ventaja de dos cuerpos. Y en el coloco viñamarino, donde lo conoció el mundo, ganó por cinco cuerpos y medio de diferencia, y con una marca histórica de dos minutos y 25 centésimas.

01 de abril 1977: Everton, triunfal debut en la Libertadores

PHOTO

 

Con históricos tantos de Brunel y Spedaletti, que hicieron estallar Sausalito, venció 2-0 a la U en 1977.

Y llegó un momento largamente soñado por la afición de Viña del Mar, el del estreno internacional de Everton entre los grandes de América. Comenzando el mes de abril de 1977, en jornada de viernes, el entonces campeón chileno debutó en la Copa Libertadores desde las 21 horas, enfrentando a la U en Sausalito. Don Pedro Morales, DT ruletero, alineó a esta oncena: Leopoldo Vallejos, Erasmo Zúñiga, Guillermo Azócar, Ángel Brunel, Julio Núñez; Humberto López, Mario Salinas, Sergio Ahumada; Carlos Cáceres, Américo Jorge Ramón Spedaletti y José Luis Ceballos. Fiesta en el bello escenario viñamarino e histórico además el primer grito de gol del monarca criollo en la escena surcontinental, registrado a los cuarenta minutos del primer período, cuando el uruguayo Brunel superó en el brinco a Manuel Pellegrini y Alberto Quintano para vencer a Hugo Carballo en el arco cerro. Después, a los diez de la segunda mitad, el “Flaco” Spedaletti, subcampeón del mismo torneo en 1975, estiró el marcador decretando un 2-0 para el recuerdo y para el salón dorado de la enseña fundada por David Foxley Chapman. El cuadro laico, dirigido por Luis “Turco” Ibarra, buscó afanosamente el empate, neutralizado con acierto por la zaga local y por el Polo Vallejos, bastiones en el triunfo auriazul. Ni Jorge Neumann, Arturo Salah y Jorge Socías, atacantes asistidos por el talento de Juan Soto, pudieron siquiera descontar. Menos el “Bambino” Veira, quien, decadente por tanta bohemia, sólo vino a conocer los encantos de la Ciudad Jardín. Gran victoria oro y cielo a la postre en la apertura de un grupo completado por los paraguayos Olimpia y Libertad.

31 de marzo 2015: El Polo Chileno, a un paso de la gloria

PHOTO

 

Cabalgando de atrás, la selección nacional derrotó a una ardua Brasil en semifinales del Mundial 2015.

Ocurrió hace sólo 365 días, pero como la memoria es frágil, más si no se trata de fútbol, la Casa del Deporte rememora hoy una semifinal de infarto protagonizada en el X Mundial de Polo disputado en el club San Cristóbal de Vitacura. El martes 31 de marzo, el cuarteto nacional dirigido por Martín Zegers y Alejandro Vial obtuvo un dramático triunfo sobre Brasil por 11-10, en el cual la actuación del capitán Felipe Vercellino, goleador del torneo y mejor taco del mismo a la vez, resultó determinante para instalarse en la finalísima junto a Estados Unidos. “Fue una victoria muy sufrida, agónica, todo el equipo luchó para dar vuelta el marcador. Mañana entraremos con todo para darle al deporte chileno un segundo título mundial”, dijeron Zegers, tercero en el Mundial de Francia 2004, y el “Tano” Vial a la Casa del Deporte. Y razón tenían los estrategos, ya que todos los partidos los ganaron sufriendo, con amor propio y por un solo tanto de diferencia, tres de éstos en el chukker (tiempo) de alargue con gol de oro. En el debut, dieron cuenta de Inglaterra por 10-9 en la etapa suplementaria, después superaron a Pakistán 11-10 por la misma vía, y en semifinal, está consignado, vencieron a los brasileños. Al día siguiente, Vercellino, Ignacio Vial, José Miguel Pereira, Mario Silva, Andrés Vial, José Ignacio Martínez y todo el plantel de Chile se aprestó para el gran desafío: darle a nuestro deporte una nueva corona, como la conquistada en México 2008, donde el ahora DT Vial fue un baluarte como back. Y remontando y guapeando ante EE. UU., el cuadro local se impuso 12-11 con otro gol de oro, señalado por un jugador de 16 años, Marito Silva.

30 de marzo 1955: La final de américa más fatídica

PHOTO

 

La Roja y Argentina disputaron la final del Sudamericano de 1955, en Ñuñoa, después de una estampida mortal.

Siete hinchas perdieron la vida y medio centenar resultó lesionado tres horas antes de la final del Sudamericano de Selecciones de 1955, iniciada a las 21 del miércoles 30 de marzo en el Estadio Nacional de Chile. Una avalancha humana, expectante por el encuentro decisivo de la quinta justa continental organizada en nuestro país, ingresó al recinto por avenida Marathon, provocando la tragedia. A pesar del funesto episodio, la Roja y Argentina, que llegaron igualados con siete puntos a la final, disputaron ésta luego de la también desafortunada determinación de la Conmebol. Fue así entonces como se jugaron el preliminar entre Perú y Uruguay, ganado por el primero 2-1, y el pleito por el título, resuelto por la mínima diferencia. Chile, cuya selección reunió a grandes figuras como el ruletero René Meléndez, Rodolfo “Tano” Almeyda, Jorge Robledo, Jaime Ramírez Banda y Enrique “Cuá Cuá” Hormazábal, el mejor valor del torneo, no pudo batir el arco de Julio Musimessi (portero del Green Cross chileno a inicios de los sesenta). El seleccionado trasandino también alineó a figuras valiosas, destacando las de Federico Vairo, Carlos Cecconato y Ángel Labruna. Y quien sí pudo desnivelar fue el puntero derecho Rodolfo Micheli, a los trece minutos del complemento ante Misael Escuti, sustituto de Sergio Livingstone. Con esa exclusiva anotación, el combinado argentino logró su décima Copa América al sumar nueve unidades contra siete de Chile y seis de Perú.