Miguel Ponce: El apoyo de Sausalito será clave porque ahí nos jugaremos el paso a la segunda fase

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A un mes del Mundial Sub 17, el responsable técnico de la Roja habla de su desafío, de los rivales, de la Ciudad del Deporte y del largo proceso de la selección adulta. “Cuidado con las comparaciones”, advierte.

El tercer seleccionador de una Roja Sub 17 mundialista -después de Leonardo Véliz y Vladimir Bigorra-, reclama inicialmente una condición ligada íntimamente al fútbol en el diálogo que sostiene con la CASA DEL DEPORTE en dependencias de Quilín, sede del INAF y de la ANFP. Consciente de que en el estadio Sausalito pueden sortear la primera valla en octubre próximo, el campeón con la “U” y con la “UC” en los noventa y dos mil, y pieza vital de la Selección que clasificó a Francia ’98, sugiere:

“Necesitamos el apoyo del público de Viña del Mar, donde jugaremos dos partidos importantísimos para, tal vez, asegurar el paso a la segunda fase tras el debut frente a Croacia. El aliento de Sausalito será clave, más si niños de entre 15 y 17 años representarán al país cuando las cosas no han funcionado idealmente debido al escaso tiempo de trabajo. Los estamos preparando para ser protagonistas, aunque el hincha debe considerar que existe una natural presión y ansiedad”.

El técnico del equipo nacional, asistido por Marcelo Peña, Nelson Tapia y por el PF Mauricio González, revela además: “La responsabilidad siempre ha sido mayor en un cargo como el mío por todo el rol que conlleva la cualidad de esta labor, y por el resultado final. Y en cuanto al orgullo profesional, éste es legítimo porque todos anhelamos dirigir una selección después de haberla representado como jugador, y nada menos que en un Mundial”.

Asumió recién en marzo y en un momento álgido, Miguel. ¿Es complejo trabajar contra el tiempo?

Los tiempos no trabajados son imposibles de recobrar y nunca me he referido a lo que pasó, sólo me he dedicado a preparar el equipo lo mejor posible para hacer un buen Mundial. Y sí, es dificultoso porque en pocos meses debes apurar la elección de los jugadores y un montón de situaciones. Es parte del contexto que me tocó, sabía lo de los plazos y, como soy consecuente, no justifico mi decisión.

¿Es difícil además levantar la moral de jóvenes precedidos de adversas actuaciones?

Cuando te encuentras con muchachos dolidos al escuchar ‘no sirves porque no has rendido’, es preocupante. Es un factor anímico a tratar de manera muy especial. El hincha no repara en sus edades, poniendo condicionantes para enfrentar el trabajo de cara a un desafío mayor y para pulir detalles que no se pueden obviar. Pero nuestros sicólogos, asistentes sociales y miembros de ámbitos anexos a lo técnico, han procurado conseguir la cohesión del grupo.

¿Puede existir cierta cuota de exigencia conforme al título adulto en la Copa América?  

La euforia sigue y se extenderá seguramente en el Mundial, algo favorable y desfavorable al mismo tiempo, porque, reconozco, tendremos cierta presión por la condición de organizadores. Y con las comparaciones se debe tener cuidado, ya que la distancia es amplia en relación a los méritos de la selección mayor: ella ha tenido un proceso de casi diez años, desde el tercer puesto de la Sub 20 -en 2007- hasta el título en la Copa América. Esto no es una salvedad y, repito, cuidado con comparar dos realidades absolutamente distintas.

¿Confía en instalarse, por lo menos, en octavos o cuartos de final?

Para lo competitivo, aunque estoy al mando de una etapa aún formativa, uno siempre se prepara para ganar. El sistema te contrata y te mide por ganar, entonces la misión es llegar lo más alto posible. Más cuando, en mi caso, tuviste una trayectoria exitosa en Católica, en la “U” y en la Selección, donde la obligación intrínseca es vencer… Sí, tengo confianza. Y la avalo en mi rol de preparar al equipo con honestidad y transparencia.

Lo adelantó: “Será muy importante superar los octavos porque desde esa etapa pasa cualquier cosa”.

La motivación que provoca acceder a esas etapas es fundamental, es un punto directamente relacionado con la respuesta anterior acerca de mi época como jugador. Ganadora dijiste. Insisto: por el trabajo impuesto, es obligatorio para nosotros avanzar cuanto más podamos y, claro, sería muy ventajoso pasar las dos primeras fases porque después no sabemos dónde podemos terminar.

“SI GANAMOS A CROACIA, LLEGAREMOS MUY FORTALECIDOS A SAUSALITO” 

No cambia el “Chueco” Ponce (44 años) en relación al niño del club Alianza de Cerro Navia, “por el que jugaba de delantero” -indica. Sereno y de bajo perfil, se da el tiempo para narrar asimismo a la CASA DEL DEPORTE: “A Católica llegué a los once años, el 82, cuando el club estaba en Santa Rosa de Las Condes. Empecé de ‘11’ y jugué también de central antes de ocupar el puesto de lateral izquierdo. E Ignacio Prieto me hizo debutar el 88, contra Naval en el estadio El Morro”.

Complementa: “Como técnico, cuando quiero imponer algo, no me olvido de Domingo Sorace, quien en el Everton del 94 me dio la posibilidad de jugar harto. Gracias a la campaña en Viña, pasé a la U, donde fui campeón con (Jorge) Socías y después me dirigió (Miguel Ángel) Russo. Tampoco olvido a Fernando Carvallo porque él me crió en la Católica dándome los atributos de la posesión del balón y de atacar jugando bien. Y está Juvenal (Olmos), que con su juventud y ganas me enseñó otro estilo, y ‘Nacho’ Prieto obviamente”, reconoce el estratego que creció viendo “la finura en la tenencia del balón de Michel Platini y de Zico”.

¿La delineación del once titular será conformada en base a los partidos ante Brasil?   

No, porque si analizamos el encuentro frente al primer equipo de Magallanes, éste sufrió cambios respecto a los once que entraron en los dos partidos con Brasil. Esto, porque estamos sumando minutos y buscando el modelo correcto para jugar de diversas formas según el rival. A los brasileños, los enfrentamos con sistemas diferentes: primero, con un 4-2-3-1, y en el segundo, cambiamos a un 4-4-2 claramente establecido.

¿Los rivales del grupo son realmente fuertes? Analícelos.

Sí, lo son. Croacia, cuando viajé a verla en la eliminatoria europea, presentó un juego bastante similar al sudamericano. Es sólida, posee un par de figuras desequilibrantes y su dibujo se caracteriza por un 4-2-3-1. Nigeria, aparte  de su envergadura física, tiene un “9” rápido, alto, fuerte… Juega muy bien. Pero tiene un dejo de desorden, característico, el que suple con lo físico. Corre y corre, y es áspera. Enfrentarla para hacer la diferencia, entonces, pasará por lo táctico y por aprovechar sus momentos de desorganización.

¿Y Estados Unidos?  

Física y técnicamente ya está capacitada, y su juego, también con matices sudamericanos aportados por muchos jugadores de origen mexicano, es definitivamente competitivo. Su progreso es evidente, nutriéndose además de la solidez que le da una estructura social poderosa. En consecuencia, pienso que Estados Unidos vendrá a ganar.

Y a pesar del tiempo perdido, su equipo también jugará a ganador, especialmente contra Croacia… 

Por supuesto, jugaremos para ganar porque queremos dar alegrías a nuestro deporte. Ahora, por el contexto y por cómo se dé el debut, el partido con Croacia será sumamente trascendental. Si ganamos ese día, llegaremos a Sausalito con un inmejorable estado anímico.

VIÑA, CIUDAD DEL DEPORTE MUNDIALISTA

“Conozco Viña y Sausalito, donde seremos locales en dos partidos, los que, repito, nos pueden dar el paso a la segunda fase. Estamos muy felices porque Viña nos acogerá en su nuevo y hermoso estadio, cuya cancha estará en perfectas condiciones. Sabiendo de la labor de la alcaldesa Virginia Reginato y de Javier Aravena, director de la CASA DEL DEPORTE, no tengo dudas de que así será”, expresa Ponce, quien cierra:

“Lo realizado por la Casa del Deporte, planificado paralelamente con su municipalidad, es notable. Para mí es un modelo en Chile, un ejemplo a copiar desde que la conocí el 2006, cuando comencé a jugar Showbol y fútbol playa en Viña. Quienes fuimos futbolistas hemos tenido numerosa participación en su trabajo, y herramientas sólidas y confiables (…) Es la primera Casa del Deporte creada en el país, la que se ha ido afianzando significativamente”.

Ya lo sabe: el entrenador de la Roja Sub 17, simbolizando el sentir de sus pupilos en estas páginas, lo convoca a brindar un aliento imperioso a un mes del cuarto Mundial organizado por Chile. Cuando la CIUDAD DEL DEPORTE y Sausalito, aún incrustadas en el alma de Miguel Ponce, alberguen dos auténticas finales de su equipo: versus Nigeria y Estados Unidos, el 20 y 23 de octubre.

Por Mario Ramírez Escudero

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