Fernando Saavedra: El apoyo municipal y de la Casa del Deporte nos permitió lograr triunfos en tan poco tiempo

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El fundador y presidente del club Glorias Navales, subcampeón de la Quinta Región, habla de cinco años victoriosos y del mayor reto de 2016: “Ganar el título regional para sacarnos una espina clavada”.

El caso del presidente del club Glorias Navales, como el de la mayoría de los del ámbito aficionado, enaltece la imagen del administrador deportivo amateur. Nacido hace 44 años en Viña del Mar, Fernando Saavedra Iturrieta deja su hogar -de lunes a sábado- a las 7.15 horas, volviendo a él a las 20.30 para recién reencontrase con una familia constituida por Jeaneth Silva, su esposa, y por sus hijos Brayan (26), Grisel (24) y Fernando (18). “Trabajo en una empresa del ex futbolista Javier Margas, donde desempeño tareas durante todo el día en diversas comunas de la región. Pero mi familia ya se acostumbró a mi ritmo laboral y a mi ausencia por el fútbol”, ratifica el titular de la institución más ganadora de la Ciudad del Deporte en los últimos cuatro años.

Aun así, se da el tiempo para multiplicarse y desvivirse por los colores –granate, azul y amarillo- instaurados por él mismo el 10 de noviembre de 2010: el Club Deportivo Social Glorias Navales, formado en el barrio homónimo y miembro de la Asociación Achupallas, integrada por catorce clubes y presidida por Rolando Ponce. “Yo fundé la entidad de la que he sido su único presidente. Me acompañan en la directiva el vicepresidente Luis Santander, el secretario Rubén Silva, el tesorero Cristián Bravo y Raimundo Beltrán, primer director. Me saco el sombrero por ellos, quienes trabajan harto dejando de lado en muchas ocasiones a su familia, yendo los lunes, miércoles o en cualquier momento a reuniones de la asociación”, explica el también “volante de creación en los súper seniors, serie en la que juegan personas desde los 44 años (…) Cuando tenía 19, fui campeón de la Quinta Región reforzando a la Selección de la Asociación Forestal”, revela.

En cinco años de vida lucen bastantes logros…

Nos ha ido bien, hemos ganado el campeonato de la Asociación Achupallas cuatro años consecutivos al conseguir el mayor puntaje general en todas las categorías. El 2014 y 2015, por ejemplo, en los que se disputaron dos torneos, fuimos campeones en trece divisiones. Además, nuestra serie de honor ha jugado la Copa de Campeones de los dos últimos años realizando muy buenas campañas entre 54 asociaciones de toda la región.

¿Con cuántas series participan y qué cantidad de jugadores, socios y seguidores reúne su institución?   

Tenemos un total de nueve series, en las que compiten niños de ocho años a jugadores de más de sesenta. Las categorías infantiles son cuatro, y las otras se dividen entre adultos y seniors. También contamos con una numerosa barra, integrada por hartas mujeres, la que es muy fiel y nos acompaña en todas las jornadas. En un sector como el nuestro, donde debe haber más de 2500 vecinos, siempre nos acompañan mil personas por lo menos. Y, sin ser presumido, en un fin de semana normal controlamos alrededor de 700 seguidores.

¿El suyo es el único club de Achupallas que ha llegado a una final regional?  

En los más de cincuenta años de historia de la asociación, ninguno de sus clubes había llegado a una final de la Quinta Región. Efectivamente. Y nosotros disputamos dos seguidas, las del 2014 y 2015. La primera Copa de Campeones la perdimos 1-0 contra Bajío de Quillota en un estadio con más de dos mil hinchas, y en mayo pasado, nos derrotó San Francisco de Valparaíso en el Lucio Fariña, donde la asistencia superó las 2500 personas. Entonces, a pesar de no obtener los títulos, quedamos satisfechos porque no es fácil llegar a dos finales frente a los mejores cien equipos de la zona.

¿El mayor desafío para este año entonces es volver a competir en la Copa para al fin alcanzarla? ¿Cómo aseguran su participación en ella?

Sí, esa es la gran meta, y el cupo para luchar por el título ya lo aseguramos al ganar los campeonatos de Apertura y Clausura de la temporada pasada. La Copa empieza pronto, la última semana de febrero, y es lo más importante para nosotros porque queremos sacarnos la espina que llevamos clavada. Ojalá nos vaya bien para darle un título al fútbol y deporte de Viña del Mar. También pretendemos prolongar nuestra exitosa senda en el torneo local, que comienza en marzo.

En varios sectores, recuerde que además nos corresponde visitar a otros equipos, como en toda competencia. Pero tenemos una cancha en nuestro barrio y hacemos de local en una ubicada en el Mirador de Reñaca, del complejo Santa Julia. Ahí estamos todo el año, de marzo a diciembre y de viernes a domingo.

“NOS HACÍAN FALTA LA CASA DEL DEPORTE Y LA MUNICIPALIDAD”  

“Ha sido muy importante el apoyo de la Casa del Deporte y de la municipalidad, debido a él somos lo que somos hasta el momento. Sin ese respaldo no habríamos podido conseguir una ordenada organización institucional y triunfos deportivos en un período tan breve. Nuestra población tiene muchos niños, los cuales hace seis años no podían desarrollar actividades físicas. Nos hacía falta la ayuda de ambas y de personas como la señora Virginia Reginato y don Javier Aravena, quienes siempre han velado por el deporte de la comuna. Felizmente, nos han dado hartas subvenciones, además de estar permanentemente atentos a nosotros…

“Permítame nombrar también al concejal Jaime Varas, un verdadero padrino para nosotros. Él, junto con el municipio y la Casa del Deporte, nos ayudó desde el principio, de cuando no teníamos ni una media de fútbol. Y ahora nos beneficiaron con un comodato que nos servirá para levantar una sede y, como siempre, con implementación, balones, dinero para arrendar canchas de entrenamiento… Entonces estamos infinitamente agradecidos de una municipalidad e institución siempre dispuestas a ayudarnos”, reconoce el progenitor de Fernando, de quien apunta. “Mi hijo, de 18 años, juega desde los siete en Everton y ahora está entrenando en el plantel profesional. Es mediocampista, ‘6’, y el 2015 fue convocado a la preselección chilena Sub 20”.

Abnegado, Saavedra no cesa en su apasionante función en época estival, de descanso para muchos: “En este momento se está desarrollando un campeonato de verano organizado por la asociación, con 28 equipos, catorce de ellos invitados. En el complejo Santa Julia, donde se encuentra la mejor cancha de Achupallas, están jugando de lunes a sábado primeras adulto y seniors. Y el viernes 12 de febrero termina, al que desde ya invitamos a su premiación a la Casa del Deporte”.

Mientras el fútbol profesional chileno vive –acaso- la crisis más aguda de su historia, debatiéndose en penurias dirigenciales, la noble actividad amateur sigue gozando de buena salud. Aun con ciertas carencias económicas, directivos como Fernando Saavedra, quien ha guiado a su club a dos subcampeonatos regionales, la dignifican.

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