Diego Aguirre: Chile conoce muy bien a Argentina y además no le teme

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El uruguayo, junto con Lucas Pratto, adelanta el esperado encuentro entre rojos y albicelestes. También, conmemora un gol para todos los tiempos –firmado en Chile-, y analiza a la Nueva Roja y el camino hacia Rusia.
La sola presencia del DT de Atlético Mineiro, quien dedicó sus últimas horas en Chile a la Casa del Deporte –como Lucas Pratto-, nos invita a evocar un gol tan inverosímil como indestructible, rubricado en nuestro país en 1987: el 1-0 de Peñarol a América de Cali, con el cual los uruguayos conquistaron su quinta Copa Libertadores, la tercera en Ñuñoa. Y a su manera, en el ocaso del juego, tal como en 1966 y 1982. Diego Aguirre, ¡a los 14 minutos y 58 segundos del segundo alargue!, hizo el milagro. “Por ahí miré el reloj del estadio y no faltaba nada. América, que tenía un equipazo, Ricardo Gareca, Willington Ortiz, Julio Falcioni, Roberto Cabañas… tiraba balones desde el banco para interrumpir el juego. Ya sonaba el pitazo del juez y llegó la acción. Cabeceó un compañero, entré por la izquierda, me saqué a dos defensas y pateé cruzado, al segundo palo de Falcioni”, rememora el ex “9” aurinegro, hoy de cincuenta años, poco antes del regreso a Brasil. Por lo sufrido, por lo agónico, por lo significativo, por lo quimérico, asistimos entonces al “Milagro en Chile”.

“Ese gol fue designado por la Confederación Sudamericana y por diversos organismos como el más dramático de la historia. Y puede ser, por todo el contexto: era la tercera final consecutiva de América, que no pudo ganar las otras dos, porque con el empate eran campeones por diferencia de gol y porque lo anotamos cuando sólo nos quedaba corazón”, agrega.

Y porque reeditaron las hazañas de 1966 y 1982…

Y en el mismo arco. El 66, Peñarol le ganó 4-2 en un desempate a River con dos goles en el alargue, uno de ellos de Alberto Spencer, máximo anotador vigente de la Libertadores (54). Y el 82, a Cobreloa con el zurdazo de Fernando Morena a los noventa minutos. En el arco sur del Estadio Nacional de Chile, entonces, Peñarol escribió páginas de gloria, su historia grande pasa por él.

No podíamos abrir este diálogo de otra manera. Imposible, como aquel zurdazo de Aguirre. Y fue justamente la Copa Libertadores, amiga íntima de Peñarol, la que produjo el reencuentro con uno de los asistentes técnicos de Óscar Tabárez en Sudáfrica 2010. “Óscar era el entrenador del Peñarol 87”, precisa el adiestrador de los mineiros, quienes –sin Robinho pero con Pratto atacando- empataron con Colo Colo hace poco. “Mis referentes como técnicos son Tabárez y Roque Máspoli, arquero del Maracanazo del 50. Y como jugador, el ‘Potro’ Fernando Morena, zurdo como yo”. Y añade: “El chileno Elías Figueroa es uno de los más grandes futbolistas de la historia. Triunfó en Peñarol e Inter de Porto Alegre, donde yo jugué y dirigí el año pasado. Así es que, entre Peñarol e Inter, estamos hablando de un grande”.

En 1998 estuvo en Temuco. ¿Qué pasó ese año?

Sí, estuve con “Mostaza” Merlo como entrenador. Fue un paso corto sobre el final de mi carrera, pero nos encontramos con un club con dificultades económicas a pesar de que armó un muy buen plantel. Era un proyecto aparentemente atractivo, pero alcanzamos a estar menos de cuatro meses.

La Libertadores de 2011, con usted en el banco de Peñarol, casi la tocaron…

Anduvimos bien, eliminando en octavos a Inter de Porto Alegre, campeón del 2010, y a Vélez en semifinales. Y Santos nos ganó la final por muy poca diferencia, por un solo tanto. Por lo menos quedó la satisfacción de llegar a una final desde el 87. También eliminamos a Católica en cuartos acá, cuando en los últimos minutos marcamos el gol que nos dio el paso a la siguiente ronda.

Ahí enfrentó a Juan Antonio Pizzi, entonces DT de la UC. ¿Qué sabe de él?

No mucho, lo único fue haberme enfrentado con él ese año. De quien sí sé es de su preparador físico uruguayo, Alejandro Richino, quien ha trabajado en Argentina, en el Valencia, en México… Es un fenómeno, de muy alto nivel, con enorme experiencia. Es muy bueno. Ojalá sea un aporte para Chile.

¿Difícil reemplazar a Jorge Sampaoli tras un momento complicado?

Marcó una etapa muy importante del fútbol chileno, es difícil, pero también fue complicado reemplazar a Marcelo Bielsa… Hay que ver cómo Pizzi pueda aprovechar esta generación después de escándalos directivos, un mal que ha abarcado a toda Sudamérica. No me sorprende, es una corrupción generalizada. Y el nuevo técnico no es como Sampaoli y Bielsa (…) Todas las selecciones están con las mismas dificultades, aunque Uruguay ha conservado un proceso largo, está mejor y más protegido.

¿Cómo se le gana a Argentina?

Rezando para que Messi no juegue… No sé, es otro tema difícil porque cuando el chico está en la cancha no hay equipo que pueda. Pero Chile, en Brasil, en eliminatorias y en la Copa América, ha mostrado un excelente andamiaje, con mucha dinámica. A Argentina se le debe jugar y jugar, sabiendo de que es una selección fuerte. Y ya le ganó en la Copa América, mereciendo el triunfo antes de los penales. Chile la conoce muy bien y además no le teme.

¿Qué más le gusta de Chile?

Tiene figuras conocidas mundialmente, dos o tres de primerísimo nivel. Alexis Sánchez y Arturo Vidal son verdaderos fenómenos… Vuelvo a lo del entrenador: el sistema de Sampaoli me gustaba porque era efectivo, muy ofensivo y, lo que es más importante, le funcionó. Los resultados le dan la razón, ya que no es llegar y ganar una Copa América por mucho que seás local. Además, hizo un elogiable Mundial, derrotando a España y con esa mala fortuna que todos vimos frente al local.

¿La Roja, sin tres jugadores vitales, no llegará en las mejores condiciones?

No lo sé tampoco, no sé su día a día. No puedo hablar con precisión de algo un tanto lejano a mí. Sí de lo que pasó antes y de que tiene enormes jugadores, no solamente a Sánchez y Vidal, quienes pueden conformar un cuadro ganador ante los subcampeones mundiales. Y Argentina es un equipo, no es sólo una defensa cuestionable como se dice o un ataque. No. Es sólido, con experiencia, manejo, personalidad. Tenemos que esperar hasta el 24 de marzo, más nada.

¿Y Uruguay está bien faltando un largo camino a Rusia?

Sí, como Ecuador y con grandes posibilidades de clasificar al próximo Mundial. Chile también es candidato por la calidad de sus jugadores, pero alguna selección importante quedará lejos de Rusia. Falta mucho en todo caso, esperemos la quinta fecha mejor.

LUCAS PRATTO: “A JUAN LE VA A IR MUY BIEN”

 “Debuté en Sausalito en julio del 2010, por Católica, justo cuando el equipo lo tomó Juan (Pizzi). Estaba el ‘Fantasma’ Figueroa, a quien lo echaron. Fue un día de mucha lluvia previa al partido contra Everton. Entré en el segundo tiempo y en mi primer contacto con el balón, en la puerta del área, lo acomodé y se la cambié de palo a (Gustavo) Dalsasso. Fue el 1 a 1 final y un lindo estreno en Viña del Mar. Y mucho más trascendental fue el título de ese año, el último de la UC, porque lo ganamos en un torneo largo, de 34 fechas”, dice el “Tanque” Pratto, quien -al igual que el DT Aguirre- reservó sus últimos minutos en Chile a la Casa del Deporte antes del vuelo hacia Belo Horizonte.

“En los primeros seis partidos –prolonga el recuerdo de aquella UC campeona- nos costó hallar el rumbo, pero cuando agarramos la sintonía de lo que quería Juan, nos convencimos. Fuimos un equipo casi imbatible ese año, estuvimos quince fechas invicto. Fue hermosísimo. Y el 2011 hicimos una satisfactoria Copa Libertadores, en la cual ganamos 4-3 a Vélez como visitas, un triunfo histórico y también dramático. Anoté dos goles y, en segunda fase, otros dos a Gremio en Brasil. Lamentablemente, nos eliminó el Peñarol de Diego (Aguirre)”.

¿Cómo es Pizzi, el entrenador?

Lo he dicho reiteradamente en las últimas horas: es un entrenador de mucho carácter, de conceptos muy claros, sabe a lo que quieren jugar sus equipos.

¿Qué fisonomía le puede dar a la selección nacional?

Una diferente porque no es “bielsista” ni es como Sampaoli, sin embargo, es igualmente ofensivo. Primero, les da a sus equipos solidez defensiva, algo fundamental, y después ataca como lo ha hecho en San Lorenzo, Valencia y en todas partes. Sabe la clase de figuras que tiene, principalmente en delantera, donde Alexis puede marcar diferencias. Qué pena sí la ausencia de Vidal, Valdivia y Vargas, quienes también llegan mucho al ataque. Pero le dará esa solidez a la defensa, que a veces le cuesta cuando el rival la ataca porque no tiene tantos zagueros. Fijáte, Gary Medel casi siempre está de central, entonces Juan ordenará sólo atrás porque ofensivamente no tiene mayores problemas.

Pero los puede tener el 24 de marzo, porque no contará con Eduardo Vargas…

Sí, verdad, un aspecto preocupante. Hay tres bajas importantes, como Vargas, pero no descartemos a Fabián Orellana, quien pasa por un buen momento en España.

¿Disminuyen las posibilidades con un técnico nuevo?

El cambio de entrenador y de la consiguiente idea puede alterar, sin dudas. Hay que dar tiempo para que los jugadores, y también la hinchada, asimilen un cambio profundo, de personalidad y pensamiento de quien está al mando. Te decía recién, a Juan le gustan los equipos más sólidos, prácticos, de armarlos de atrás para adelante. En cambio, Sampaoli y Bielsa eran más de jugar con tres puntas o con casi todos atacando. Y siguen los mismos, la mayoría en un nivel altísimo desde hace tres o cuatro años. Costará un poco el cambio, sí, pero creo que a Juan le va a ir muy bien.

Es difícil adelantar porque son dos equipos grandes y esta es una eliminatoria mundialista. Es distinta esta ocasión, más allá del perfecto planteo chileno en la Copa América. No tenés que dejarle espacios en defensa, estar sólidos ahí, y simplemente hacer el juego de la Roja, el de tener la pelota y dársela a los que saben. Valdivia y Arturo no estarán, pero sí la confianza y el último antecedente de ganarle esa final. La posesión del balón la mayor cantidad de tiempo posible será clave, sacárselo, ahí Argentina no es fuerte porque no sabe jugar sin él. Y Chile perdió hace largo rato el miedo de enfrentarla.

¿Argentina ha rendido todo lo esperado en las cuatro fechas iniciales?

No, pero en la fecha pasada fue a Colombia, donde superó a un rival que venía de empatar acá en Santiago, y lo hizo ante un factor complejo como es el calor de Barranquilla. Fue su mejor partido en la etapa de Martino, sólido y con tenencia. Además no consiguió un buen resultado ante Brasil, un clásico, el cual no es tan malo igualarlo como local. En relación al “Tata” Martino, su idea es totalmente diferente a la de Sabella, es más ofensivo, por eso Argentina está intentando asimilar su propuesta. Y organizar una selección con poco tiempo de trabajo no es nada de fácil.

¿Llegarán ambos a Rusia?

Sí, y Ecuador también puede clasificar. Lo mismo Brasil, que siempre ha sido un grande a pesar de su presente. Colombia es duro, Uruguay está fuerte ahora, más cuando vuelva Luis Suárez. Hay seis o siete selecciones capacitadas para disputar cuatro cupos y medio.

¿Y tú, con 27 años, sueñas con llegar a tu selección?

De soñar, sí, siempre. La idea es seguir actuando bien como hasta ahora, mejorar, y ojalá tener una oportunidad, la que no depende de mí. Llevo cuatro años en nivel alto sin tener la gran chance. La ilusión de que me convoquen la mantengo.

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