CARLOS DROPPELMANN: “El Derby, por antigüedad y concurrencia, es el mayor hito de Viña junto al Festival”

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Acá, el gerente general del Sporting analiza el último Derby, habla de la leyenda del mismo y adelanta un gran desafío. “En 2017, albergaremos el Gran Premio Latinoamericano, clásico que dejará en alto el deporte de Viña”, pronostica.

Poco después de la victoria de Río Allipén y del jockey Hernán Ulloa en El Derby 131°, la Casa del Deporte conversó con la máxima autoridad ejecutiva del coloso viñamarino. Contemplando su imponente panorama y aquellos legendarios 2.400 metros, donde Cachapoal II –primer vencedor de la mayor fiesta de la hípica nacional-, dio en 1885 la partida triunfal de un centenario suceso, Carlos Droppelmann Richards (66) aclara: “El 8 de febrero de 2003 asumí la gerencia general, cuando el clásico lo ganó Showbiz con la monta de Anyelo Rivera. Al llegar, una de las primeras cosas que dije fue ‘este no puede ser un recinto cerrado, debe estar abierto a una ciudad como Viña, poseedora de toda una difusión social y deportiva’”.

“Somos una sociedad anónima que cotiza en bolsas, por lo tanto tenemos las mismas obligaciones de cualquier otra. Algunas personas me han dicho ‘para qué vas a trabajar si hoy día no hay competencias’. Y esta es una empresa como todas, no sólo funciona como hipódromo. Como en la Casa del Deporte, por ejemplo, tenemos personal en diversas áreas. No fabricamos nada, pero sí hacemos carreras. O sea, nuestro gran producto es la hípica”, explica quien fuera copropietario del stud Los Vecinos y dueño además de tres distinciones, “ser viñamarino, ingeniero comercial y aficionado a los caballos”.

¿Qué es El Derby, qué representa para Viña?

Es uno de los mayores hitos de la ciudad, por antigüedad más que el festival, pero por la multitud que congregan, ambos son las grandes actividades de Viña en verano. Y ahora tenemos el deporte municipal también, durante todo el año. El Derby es un enorme evento, atrae gran cantidad de público de afuera, la cual acampa las noches de sábado. En esta versión, como todos los años, hubo entre 120 y 140 mil aficionados. Es difícil cuantificarla. Por otra parte, acá se celebran las Fiestas Patrias, las que también aglutinan millares de personas.

Su repercusión internacional es indiscutible…

Sin dudas. Ahora vinieron periodistas argentinos, uruguayos, brasileros, peruanos… Como siempre. Y como han sabido de su popularidad y lo han visto en reportajes, el interés por cubrirlo es masivo. El año pasado, CNN emitió uno que llegó a todos los países latinoamericanos y, esta vez, la señal de las 28 carreras se fue a Inglaterra, Francia, Australia y Turquía. Entonces, la atención por ver el clásico se expande a varios continentes, donde también apuestan.

Este año hubo apuestas por Internet, algo inédito en más de un siglo y medio. 

Sí, una fórmula interesante, especialmente para la gente que no pudo venir y jugaba antes por fonotrak, un sistema telefónico. Ese servicio se congestionaba, en cambio ahora se multiplicaron las opciones para jugar desde la casa. Según los cálculos, hubo en apuestas más de 194 millones de pesos solamente para El Derby.

¿Qué resalta de esta historia grande de Viña escrita por Cachapoal, Prólogo, Empire, Wolf, Sergio Vásquez, Anyelo Rivera, Río Allipén…?

Hay tanta historia en 180 años, recordados ganadores de la Triple Corona, Prólogo y Wolf, y nombres como Vásquez, Rivera, Luis Muñoz. Pero, por expectación, la carrera del 2016 con el caballo de Arturo Vidal como favorito, Il Campione, también fue importante. Por esa expectativa, quizá la concurrencia fue mayor a la de hoy. Y hubo otras versiones, miradas del punto de visto netamente hípico, con excelentes carreras y rendimientos de los jinetes. El mismo Hernán Eduardo Ulloa, ganador del domingo, nos decía feliz: “Repetí el triunfo del 2007, con Hush Money, es maravilloso ganarlo dos veces. Y seguiré corriendo en busca del tercero”. Ulloa también entró a la historia, entonces.

El MÁXIMO DESAFÍO

Recree la corrida del domingo pasado, resuelta a poca distancia de la meta.

Había características especiales, porque hace muchos años un caballo de Viña no llegaba con primera opción. Hablo de Candy Sun, del Sporting, de propiedad de Guillermo Castro y Juan Carlos Harding. Eso también generó expectativa en la afición local. Si no ganaba, por lo menos el viñamarino esperaba una buena carrera de él. Al final, pasó la meta en el noveno lugar. Además, estuvo el famoso brasilero Jorge Ricardo, quien es el segundo jinete en el mundo con mayor cantidad de carreras ganadas, más de 12.500. Esta vez corrió diez, incluida El Derby, en la cual remató décimo con Agapon.

¿Fue sorpresivo el triunfo de Río Allipén, quien, cuando iba cuarto, atropelló en los 300 metros finales a un compacto grupo?

Si bien no era candidato, no fue tan sorpresivo, por algo pagó ocho pesos. Se trata de un ejemplar que había tenido mala suerte en los dos clásicos de Santiago, donde estuvo cerca de ganar. Adelantó por dos cuerpos a Flyer y Tu Brutus, imponiéndose en dos minutos, 25 segundos y un poco más. Es decir, una buena marca. El favorito entre 16 caballos, recordemos, era Flyer, seguido en las preferencias por Candy Sun e Incentive Boy, que terminó sexto. Y el de Vidal, Il Rey Iván, fue quinto tras Yansel.

Después de este desafío, ¿habrá otros igualmente importantes? ¿Alguno de carácter internacional, por ejemplo?

En marzo del 2017 recibiremos el Gran Premio Latinoamericano, prestigioso evento donde participan caballos sudamericanos y de países que se han ido sumando. Es una competencia creada en 1981, cuando se disputó en Uruguay, la cual jamás se ha corrido acá en el Sporting. Vendrán numerosas visitas, entre estas representantes de todos los jockey clubes de Sudamérica y autoridades de la hípica mundial, como también muchísima prensa.

¿Implica una responsabilidad organizativa de mayor envergadura?  

Claro, el proyecto es desarrollar de la mejor manera ese compromiso, situando a Viña a la altura de lo que es un clásico latinoamericano y dejando también en alto su deporte. Tenemos todo un año de preparación para organizar correctamente una cita que requiere de una villa hípica especial, además de una serie de trabajos. No me cabe duda, nuestra ciudad va a estar en muchas páginas, por lo menos estará presente en todo Sudamérica.

“VIÑA, AHORA SÍ, SUENA COMO CIUDAD DEPORTIVA”  

¿Cómo es la relación entre el Sporting y la Casa del Deporte, y con la municipalidad?  

Es buena, regularmente estamos relacionados por el arriendo de nuestra pista atlética, y convenios para los colegios municipalizados y subvencionados. Varios días a la semana los estudiantes vienen a jugar fútbol, tienen sus horas asignadas, en las cuales la Casa del Deporte les organiza campeonatos. En diciembre, realizaron una mini liga con premiaciones especiales para quienes estaban utilizando las canchas. He visto hartas actividades municipales aquí.

Dijo que El Derby y el festival son los máximos hitos de Viña, por afluencia de público fundamentalmente. ¿Y de su ámbito deportivo qué destaca?

Viña, a nivel internacional, suena por dos cosas: por el turismo y el deporte, acentuado más que nunca en los últimos años. Cuando viajé a España en cierto momento, no había nada, y cuando volví, me encontré con una ciudad deportiva. Y no hablo de fútbol profesional, sino de actividad amateur: de maratones, de campeonatos escolares, del litoral con bicicletas y gente corriendo, de apoyo municipal… Tuvimos la posibilidad, el año anterior, de hacer un par de corridas dentro del recinto, una por la campaña de donación de órganos y otra en beneficio de la Teletón. Nosotros las apoyamos facilitando las instalaciones nomás y la Casa del Deporte las organizó.

Decíamos, ahí frente a míticos 2.400 metros -donde Viña asistió desde 1885 a la coronación de Cachapoal II, Dorama, Tutti Frutti, Eugenia, Prólogo, Wolf y Río Allipén, y al látigo de Zavala, Vásquez, Muñoz, Rivera, Ulloa- Carlos Droppelmann nos llevó a una cita con la historia. A una bella historia deportiva de Viña del Mar.

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