Entrevista a Mario Salas

“Por la insistencia de René Meléndez estoy en el fútbol”

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“Yo jugaba todos los días a la pelota en una cancha de baby que había en un conjunto habitacional donde viví, en Los Ositos. La cancha daba justo a la terraza del departamento de un vecino que nos veía siempre jugar: René Meléndez. Te sorprendí con ese nombre, qué cara pusiste (se ríe)… René vivía ahí y siempre me decía que me fuera a probar a Everton, me insistía, hasta que un día le hice caso. Fui el año ’86 a probarme, a la Juvenil, y me acogieron el mismo René y el profe (Rodolfo) Leal. En noviembre del  ’87, Gustavo Cortés me hizo debutar en Primera. En Sausalito, empatamos a uno con Concepción. Así empezó mi carrera. Lamentablemente, no le pude agradecer en vida a René, le debo mucho, agradezco a él y a su familia su consejo y apoyo. Por su insistencia estoy en el fútbol”, relata inicialmente MARIO SALAS SAIEG, entrenador de la Selección Nacional Sub 20 que en junio próximo intervendrá en el Mundial de Turquía. El artífice de la clasificación a la máxima cita del balompié juvenil, despliega su alocución citando que “nací el 11 de octubre de 1967, en la clínica Miraflores de Viña del Mar. Mis padres son Elizabeth y Mario, y tengo una hermana, Luz María, de 44 años. Con mi señora, Massiel Cortés, tenemos un hijo, Raimundo, de 17. Crecí en el plan de Viña, en la Población Vergara, y estudié en el Mackay, aunque el séptimo y octavo los cursé en el colegio Bradford de Santiago”. El ex rugbista, que charló con la CASA DEL DEPORTE de Viña del Mar en su oficina de Quilín -casa del fútbol chileno-, completa entre videos y pizarras que llenan un espacio en el que sólo se respira fútbol: “El ’86 y ’87 estuve en la Universidad de Playa Ancha, en la UPLA, y el ‘88 entré a estudiar Educación Física en la Católica de Valparaíso, carrera que terminé el 2001 mientras jugaba en Everton mi último año”.

Registrado su cariz biográfico -sello ineluctable de estas entrevistas, máxime con un protagonista del fútbol nacional-, ingresamos al escenario deportivo que tendrá en el DT, en junio, al responsable máximo de un reto que encierra a más de 16 millones. Salas, caballeroso y educado -y distinto-, descubierto por René Orlando Meléndez Brito, insignia del deporte viñamarino, transmite sus ponencias y metas a la CIUDAD DEL DEPORTE

Estás solo en Santiago, Mario, sin tu familia. ¿Dónde alojas?

Acá en el hotel de Quilín, y algunos días en casa de familiares. Cuando concentramos, debo estar acá. Y cuando no voy al estadio los fines de semana a ver a los muchachos de la Sub 20, me voy para Viña. Allá están Massiel y Raimundo, ellos viven en Viña. Mi hijo está en el último año de enseñanza media, en los Sagrados Corazones.

A Viña viajas en bus, entiendo. No te gusta manejar…

Sí (ríe)… Claro, viajo en Pullman, soy cliente habitual de esa empresa. En bus te vas más tranquilo, puedes leer, escribir, descansar. O dormir. No me gusta mucho manejar.

He sabido que admiras a Ernesto Che Guevara, ¿por qué?

Me gusta mucho su forma cómo veía la vida, me siento identificado con él. Era un guerrero, un tipo revolucionario, multifacético, un rebelde. Pero una rebeldía con causa sobre todo, algo que muchas veces no se estila.

¿Fue difícil dejar el rugby por el fútbol?

No fue fácil. El rugby era mi deporte, lo practique desde chico en el Mackay. Fui seleccionado nacional, jugaba de medio scrum, de “9”. Después del Sudamericano Juvenil del ’86 en Mendoza, tuve que priorizar entre el rugby y el fútbol.

Eres hincha de Everton, sin dudas…

Soy hincha de Colo Colo, todos que creen que soy evertoniano. Mi abuelo, Alfredo Saieg, me metió desde niño su afición por el Colo. Obviamente, por todo lo que me dio Everton, siento una inmensa simpatía y cariño por el club. En Everton debuté como jugador y fui ayudante técnico de Nelson Acosta el 2009, cuando estuvimos en Copa Libertadores. Además, trabajé en sus divisiones menores.

En 2011, antes de asumir en Barnechea, trabajaste en nuestra CASA DEL DEPORTE. ¿Cómo fue tu paso por el deporte municipal de Viña del Mar?

Javier Aravena, el jefe, el director de la Casa del Deporte, me dio la posibilidad de trabajar en las escuelas de fútbol, en los cerros y en diversos lugares de Viña. Trabajé con Gabriel (Coca Mendoza) en ellas. Es un gran proyecto que dirige Javier con esas escuelas para niños de todos los sectores de la ciudad. Fue una linda experiencia, un estupendo paso porque conocí a niños de diferentes realidades, que, como todos, merecen un espacio para practicar un deporte que a todos nos llena de entusiasmo e interés.

En lo deportivo, ¿cuál es tu enfoque de tu ciudad y de la alcaldesa Virginia Reginato, promotora de lo que hoy es CIUDAD DEL DEPORTE? ¿Qué es Viña para ti?

Es excelente la idea del deporte como un instrumento social, y fundamental es dar espacios a la juventud para sacarla de los vicios sociales que tanto se ven hoy. El municipio y su alcaldesa lo han sabido entender. La Casa del Deporte y la señora Reginato han llevado a cabo un magnífico trabajo que beneficia a miles de habitantes. Gran proyecto. Lo sé, trabajé con ustedes, conozco su labor y la de los profesores. Es una institución que funciona en forma seria y organizada, que  apunta a todas las inquietudes de la gente y que abarca déficits deportivos que permiten a sus habitantes satisfacer sus necesidades. Es una obra a seguir, a imitar. Y Viña me gusta mucho, no porque yo sea de allá. Es una ciudad perfecta, para vivirla, ideal para estar ahí.

Para la afición futbolera, para la más nueva principalmente, recordemos tu trayectoria como jugador. Como un aguerrido y respetado volante de contención que dejaba el alma en la cancha.

(Ríe) Debuté en Everton el ’87, después jugué en Unión Española, Palestino, Colo Colo, Santiago Morning, Wanderers, Antofagasta y terminé el 2001 en Everton, cuando el técnico era Jaime Zapata. Con Unión gané la Copa Chile del ’93 y con Colo Colo, los títulos nacionales del ’96 y del Clausura ’97. En la Selección debuté el ’93, en un amistoso en Alicante contra España, además de jugar un partido de la Eliminatoria de Francia ’98 y la Copa América del ’97, en Bolivia.

¿Cuál ha sido la mayor alegría que has vivido en el fútbol?

Son dos: haber vestido la camiseta de la Selección y haber jugado en Colo Colo. Esos son los dos objetivos que me propuse al iniciar mi carrera. Y como técnico, ya he logrado un par de desafíos. En mi primera experiencia, el ascenso con Barnechea a Primera B y la clasificación al Mundial de Turquía.

Salas, DT

Tu exitoso estreno en Barnechea, al que casi ascendiste a Primera, te llevó a la Selección…

Fue espectacular mi paso por Barnechea, algo sencillamente buenísimo y bonito. Lamentablemente no pudimos subir a Primera, pero fue una experiencia que nos dio muchas alegrías y satisfacciones. El 2011, el club subió por primera vez al fútbol profesional en más de ochenta años de vida, algo histórico para la institución. Y tuvimos dos posibilidades claras de llegar a Primera. Primero, Ñublense nos venció por penales y Cobresal nos ganó 3-0 en el norte, por la Liguilla de Promoción, después que ganamos 3-1 en Santiago. En El Salvador también fallamos nosotros como cuerpo técnico, con el PF Osvaldo Alegría y Leonardo Zamora. Con los mismos que trabajo acá en la Selección.

¿Con qué entrenadores te identificas?

En mi época de jugador, me identifiqué mucho con Gustavo Benítez y Nelson Acosta. Con Nelson hicimos muy buenas campañas en Unión y una gran Copa Libertadores el ’94, cuando São Paulo nos eliminó estrechamente en cuartos de final. Con Gustavo, tuve la suerte de ser campeón con Colo Colo. Ahora sigo permanentemente lo que hacen Joachim Löw en la Selección de Alemania y Arsene Wenger en el Arsenal. Mourinho y Jürgen Klopp, el técnico del Borussia Dortmund, también me gustan mucho.

¿Por qué eres partidario de su trabajo?

Aunque son distintos, por su forma de jugar. La organización de juego de Alemania es notable, el Arsenal no es tan vertical pero construye un poco más. Mourinho, por su metodología de juego, por cómo para a sus jugadores y por esa capacidad que tiene de imbuirles el espíritu de ganar. Y el Dortmund anda muy bien, es uno de los mejores equipos del mundo.

Sampaoli y Pellegrini, ¿no?

Ambos me gustan, estupendos técnicos. La organización y los principios de juego que utilizan me atraen mucho, de repente no concuerdo en algunas cosas, pero en general son dos técnicos que se pueden tener como referencia. En todo caso, me inclino más por los anteriores.

Turquía 2013

Después de una brillante primera fase en el Sudamericano de Mendoza, se convirtieron en favoritos para ser campeones. ¿Qué pasó en el hexagonal final, en el que lograron un pasaje al Mundial no exento de dramatismo?

Fue muy sufrido el empate con Perú… Creo que es algo lógico, los partidos eran muy seguidos. Quizá hubo una baja en el rendimiento producto de que nos enfrentamos a rivales que nos supieron jugar, que vieron nuestro juego en la primera ronda, y no fuimos capaces de jugar en el nivel que lo estábamos haciendo. A pesar de la dramática clasificación, fuimos el mejor equipo, la estadística lo demostró claramente. Fue con fórceps el paso al Mundial, salió muy dura, pero fue en base a merecimientos netamente futbolísticos.

¿Se ilusionaron con el título?

Claro que nos ilusionamos después de la primera ronda. Lo hipócrita hubiese haber dicho que no estábamos preparados para ganar el título, por cómo jugamos éramos un rival a tener en cuenta para ganar el torneo. Nos dolió mucho la primera derrota, con Paraguay 3-1, que a la postre significó que no lucháramos por el primer lugar.

Hubo varios expulsados, ¿te preocupa?

No. Sé que es un tema a trabajar y que no es normal que expulsen a tantos jugadores, pero de repente hay algunas que son por estupideces, injustas. Sin dudas que hay que mejorar, aunque hay tarjetas rojas que no son manejables. También estamos trabajando en eso con Leo (Zamora) y con todo el equipo técnico.

¿Cómo planificas semanalmente el trabajo acá en Quilín a dos meses de un Mundial que tiene expectante a la hinchada nacional?

Estamos todos los días de la semana acá. De lunes a miércoles trabajamos con los seleccionados en cancha y, con el cuerpo técnico, acá en la oficina. Más que nada lo hacemos en cancha. Los lunes trabajamos en la tarde, los martes en la mañana y tarde, y los miércoles en la mañana. Los jueves y viernes nos dedicamos a planificar los entrenamientos de la semana próxima y a lo que va a ser el Mundial. Y los fines de semana, nos dedicamos a ver partidos, nos repartimos para hacer un seguimiento a los muchachos que están jugando en Primera.

¿Estás tranquilo con el trabajo previo y con la actuación de tus dirigidos, algunos nuevos, en encuentros preparatorios?

Hasta el momento, todo ha andado muy bien; lo único es que no siempre hemos contado con los jugadores de la U que estaban participando en Copa Libertadores. El cuadrangular que jugamos en marzo en Coquimbo, con Colombia, Paraguay y Palestino, y el triunfo sobre Uruguay como visita, me permitieron ver a algunos jugadores que estamos probando. Tener una opinión de una evaluación mucho más certera de ellos y reafirmar conceptos importantes en el trabajo previo a Turquía… Deberíamos jugar unos siete u ocho amistosos más, contra clubes y selecciones.

¿Qué sabes de los rivales que tendrán en Turquía? ¿Qué te parecen?

Ya los conocemos, hemos visto videos y estamos en una etapa en la que vemos y analizamos los amistosos que han jugado… ¿Qué me parecen? Inglaterra debería ser el rival, pero Egipto e Irak van a ser selecciones muy competitivas, no hay que confiarse. Todos querrán ganarle a Chile.

Te preocupa que jugadores importantes no estén actuando habitualmente en sus clubes…

Me preocupa, pero hemos planificado una batería de entrenamientos y de partidos amistosos, con los jugadores que están en Chile, que nos permitan suplir esa carencia de juegos que van a tener. Con los que están en el extranjero, Ángelo Henríquez podría ser el único que no cumpla con la expectativa, porque Bryan Rabello y Diego Rubio sí están jugando en España y Portugal. Ángelo es importante, ojalá esté en condiciones.

¿Cuál es tu dibujo táctico ideal?

Un 1-4-2-3-1. Es un sistema que me permite ocupar racionalmente los espacios dentro del campo de juego y, también, constituye una base para hacer el juego mucho más agresivo y poder sentar superioridad en todos los sectores de la cancha.

¿Va a Brasil la Roja Adulta?

Sí, no hay ninguna duda que vamos. Se pasó una etapa difícil, ganar a Uruguay era fundamental, si no, se complicaba sobremanera la Eliminatoria. Tiene un buen cuerpo técnico, un grupo que viene hace harto tiempo trabajando junto y que logró importantes éxitos en la U.

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Gracias, Mario. ¡Lo mejor en Turquía!

A ustedes gracias… Espero ver en el Mundial un equipo sin complejos, protagonista del encuentro y con un espíritu ganador. No nos hemos puesto metas de rondas, vamos a pelear de igual a igual hasta llegar a la final. Ese es nuestro gran objetivo, ir a ganar… Saludos a Javier Aravena, Gabriel y a todos en la Casa del Deporte.

Un joven entrenador, estudioso y promisorio, comandará los sueños de un grupo de jóvenes en un torneo máximo del deporte rey. De un grupo que, íntimamente, se ha trazado superar el tercer puesto que la generación de los Toselli, Isla, Carmona, Vidal, Medel y Sánchez obtuvo en el último Mundial de la categoría, Canadá 2007, en el que Chile estuvo presente. Capacidad, ilusión y avidez regala a cargo de Mario Salas, viñamarino de selección…

Por Mario Ramírez Escudero

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Un comentario el “Entrevista a Mario Salas

  1. Que bueno el dato de René Meléndez en la entrevista… Grande Mario Salas!!! que le vaya bien en el mundial de Turquía con la sub 20.

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